Joao Félix, durante el Barça-Las Palmas

El Barça gana pero sufre en exceso ante Las Palmas (1-0)

No pudo aprovechar la temprana expulsión del portero rival para cerrar el partido, aunque le valió para llevárselo, gracias a un gol de Raphinha y una bella asistencia de Joao Félix

El Fútbol Club Barcelona ha regresado a la competición con una victoria básica ante Las Palmas, en casa, para mantener la segunda posición en LaLiga y no perder más vuelo ante el líder. El equipo azulgrana hizo los deberes, aunque con un excesivo sufrimiento. Tras un gol anulado polémico que el VAR anuló a Raphinha, el brasileño provocó la expulsión del portero rival. Todo hacía presagiar un paseo, pero finalmente solo hubo un gol, cortesía del mismo Raphinha. Al final, los catalanes pidieron la hora.

El partido tenía un enorme cartel. Se enfrentaban en Montjuïc dos de los equipos que mejor tratan el balón. Con el título de LaLiga visto para sentencia blanca, los hombres de Xavi Hernández tenían más que ganas en el apartado de las sensaciones. Esperaban mantener las que tuvieron antes del parón de selecciones, tan excelentes. Por su parte, Las Palmas, con la salvación prácticamente firmada, quería salir a exhibirse ante la mirada del mundo, con un Xavi García Pimienta que volvía a la ciudad condal tras su inesperado despido del filial hace tres años.

Y no defraudaron desde el inicio. Las Palmas salió combativo, a presionar la salida de pelota. Pero eso nunca inquietó a Pau Cubarsí e Íñigo Martínez, los mejores en esta materia. Con balones en largo, encontraron a Robert Lewandowski y Raphinha. Aunque la línea defensiva de los canarios supo contrarrestarlo bien, provocando muchos fueras de juego de entrada.

De hecho, el fuera de juego fue el motivo por el cual el arbitraje decidió anular el primer gol del partido. Tras un balón en largo dirigido a Lewandowski, el balón acabó en el dominio de Raphinha, quien batió a Álvaro Valles. Sin embargo, al estar el sudamericano en fuera de juego, no subió al marcador. Un lance polémico por cómo se dio la jugada, ya que el esférico vino impactado por el rival Saúl Coco.

El Barça se repuso a este percance, y en una jugada parecida Raphinha provocó la expulsión de Valles. El portero revelación del campeonato envistió al extremo fuera de su área, cuando este era el último hombre. El nuevo escenario obligó a García Pimienta a introducir al suplente Aaron por el delantero Munir, y a cambiar su esquema para proteger su portería. 

Paradójicamente, la expulsión del portero rival mermó al Barça. Con menos espacios, tuvo más dificultades para crear ocasiones. Lamine Yamal tuvo buenos detalles, e incluso podría haber provocado una nueva expulsión, si el árbitro no hubiera perdonado la segunda amarilla, bastante clara, al lateral zurdo Sergi Cardona. 

Todo llegó así a la segunda mitad. El Barça dio un paso atrás y Las Palmas se acomodó. El centro del campo culer pasó a tener más peso que la delantera, pero con dificultades. Ilkay Gündogan hizo la guerra por su cuenta, intentando dejar buenos balones a los extremos, pero sin éxito. Fermín López estuvo bien, dando una mayor verticalidad al equipo. Sin embargo, Xavi, hoy viéndolo desde un palco por su expulsión en el anterior partido, le cambió por Joao Félix.

El portugués fue totalmente clave para el partido. Su entrada atribuyó una mayor creatividad. A los pocos minutos, puso una asistencia por aire a Raphinha, al estilo Leo Messi, que el brasileño aprovechó con un toque de cabeza por encima de Aaron, para marcar el primer y único gol del partido. El Barça siguió atacando, y Joao Félix perdonó de forma incomprensible el segundo, al mandar al larguero un balón estando solo, delante de la portería.

Esta y otras ocasiones no sirvieron para poder vivir un nuevo final de partido de forma plácida. La inercia del que va por debajo por solo un gol se apoderó de Las Palmas. Mediante Marvin y Moleiro, dio dos pasos adelante e hizo temblar a los aficionados del Olímpico. Casi al final del partido, el segundo tuvo una ocasión genial. Se la fabricó él mismo, ante la pasividad de la defensa azulgrana, y casi se fabrica el gol del empate.

Al final, 1-0 y a otra cosa. Como el fin de semana que viene se disputa la final de la Copa del Rey entre Athletic Club y Real Club Deportivo Mallorca, ahora habrá un nuevo parón. Diez días para que Xavi pueda preparar el duelo más emocionante de la temporada: la eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Champions League ante el Paris Saint-Germain. Primera parada, Parque de los Príncipes.