Jabari Parker trata de superar a Facu Campazzo

El Barça no planta cara en Madrid: derrota en el Clásico de la semi de ACB (97-78)

El segundo partido se jugará de nuevo en Madrid el próximo viernes 31 de mayo

Si el Madrid venía con bajón después de perder la final de la Euroliga, el Barça no lo aprovechó. Los blancos resultaron vencedores en el primer partido de la semifinal de la liga ACB (97-78) el pasado miércoles 29 de mayo. Brilló, de forma particular, el base argentino Facundo Campazzo.

En el WiZink Center, los locales comenzaron más entonados por obra del Facu en el tiro exterior y de Walter Tavares en el poste bajo, mientras que la actuación coral del Barça elegía la bombilla para sus lanzamientos ya que Álex Abrines lo intentaba dese lejos sin puntería.

No era suficiente para chistar al subcampeón de Europa y el técnico culé, Roger Grimau, pidió tiempo muerto con 17-9 en el marcador y aún cuatro minutos por gastar del primer cuarto. Pese a la ligera reacción visitante, el Madrid siguió produciendo en ataque gracias a una canasta de Mario Hezonja en la pintura y un triple de Alberto Abalde.

Además, Sergio Rodríguez saltó a la cancha para zanjar este primer periodo con una penetración al aro (24-14). En la reanudación parecía que los pupilos de Grimau habían mejorado con un par de buenas acciones de Oscar Da Silva bajo el tablero, pero un tapón de Guerschon Yabusele y un mate de Hezonja al contragolpe enchufaron de nuevo al pabellón.

Rokas Jokubaitis, inédito en toda la primera mitad, empezó de titular después del paso por vestuarios; enfrente, Mateo repitió el quinteto que había iniciado el encuentro. Y como un déjà vu, Tavares dominó bajo el aro mientras Campazzo hacía diabluras, culminada una de ellas en triple.

De sopetón, a raíz de un acierto de Dzanan Musa, el equipo blanco se situó 51-38 arriba. Poco más de minuto y medio había transcurrido y Grimau tuvo que pararlo de nuevo desde el banquillo, aunque de modo infructuoso. Campazzo se encargó de recordarle al entrenador del Barça que apostar por un ritmo alto era la especialidad de la casa.

Robo de balón, rebote en defensa, dos contraataques veloces y 55-38 a favor de los madridistas, renta que creció hasta la veintena por un 2+1 de Musa. Pasaba bastante desapercibido Jokubaitis, la anotación de Nico Laprovittola llevaba muchísimos minutos anclada en dos puntos y Da Silva le había quitado el sitio a Hernangómez como acompañante de Vesely.

La sociedad creada entre Rubio y Da Silva guiaba a un Barça flojo y que mostró nervios desde el banquillo en una técnica pitada al técnico ayudante Víctor Sada, mediado el tercer cuarto. Buscaban los culés cualquier cambio de rumbo y Grimau introdujo por primera vez en el duelo a Joel Parra, autor de un triple lateral que cortó la hemorragia.

Pero los arreones de Musa y la solidez de Tavares eran armas fiables para el Madrid, que mantuvo distancias (72-57) con tiros libres de Vincent Poirier. A pesar de dos errores seguidos, en un tiro libre que Hernangómez se dejó por el camino y un triple en transición de Laprovittola, los azulgranas cerraron 10 abajo (72- 62) el tercer acto.

Fue tras una acción a tablero de Parker, autor también de la primera canasta del último periodo, aunque respondida afiladamente por tres triples de Llull. El pabellón agasajó entonces al '23' blanco, en un momento de ruptura evidente (81-66) y con los suyos en ruta directa hacia el primer triunfo de esta semifinal.

No en vano, Llull coló más tarde otro triple que dejó todo visto para sentencia. Una falta antideportiva de Vesely ejemplificó que el equipo barcelonés estaba cansado, falto de suerte y sin ideas. Solo Parker de forma esporádica veía aro, pero no corría peligro la ventaja local y Mateo rotó a su plantilla para administrar los compases finales.

Sin percances atrás e incluso luciéndose con tapones para lanzarse a correr, el Real Madrid abrochó el 1-0 para la serie y ambos conjunto se citaron para el segundo combate de su Playoff, previsto para este próximo viernes a partir de las 20.30 horas y en el mismo escenario.