Carlos Torres y Josep Oliu

BBVA vs. Santander: ¿Qué presidente dejará su trono?

Los resultados determinarán no solo quién emerge como vencedor, sino también qué presidente perderá su posición

El futuro de dos gigantes bancarios, BBVA y Banco Sabadell, pende de un hilo mientras enfrentan una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) de carácter hostil.

Los resultados determinarán no solo quién emerge como vencedor, sino también qué presidente perderá su posición. La incertidumbre en torno a la dirección y el destino de Carlos Torres y Josep Oliu es palpable, con fuentes financieras señalando que el perdedor deberá retirarse, según informa THE OBJECTIVE.

Sin embargo, ninguno de los dos líderes se retirará sin compensación. Ambos acumulan fondos de pensiones considerables, alimentados tanto por BBVA como por Sabadell para su eventual jubilación. Los datos revelan que Oliu dispone de un plan de previsión social valorado en nueve millones de euros, mientras que el de Torres roza los 25 millones.

Si BBVA logra absorber Sabadell, Oliu se quedará sin asiento en el tablero. Incluso antes de que la OPA se convirtiera en hostil, su encaje en la cúpula del nuevo grupo resultante era cuestionable debido a su edad, tal como establece el reglamento interno del banco vasco. Este estipula que cualquier miembro del consejo debe tener menos de 75 años, y el líder de Sabadell acaba de superar esta marca.

En su propuesta no negociada, BBVA ya no ofrece cargos a los miembros del consejo de Sabadell en caso de éxito en la compra y fusión. Aunque Torres ha mostrado disposición para negociar, ofreciendo una posible inclusión de algunos administradores de Sabadell en el nuevo órgano rector, Oliu no está entre los considerados.

En cuanto a compensaciones, Oliu tiene derecho a recibir los 1,49 millones acumulados en su fondo de pensiones desde 2021, además de los 7,5 millones consolidados en años anteriores cuando tenía funciones ejecutivas. Por otro lado, si la OPA fracasa y BBVA no adquiere el control del Sabadell, Torres podría recibir hasta 24,7 millones de euros, una suma que podría superar los 25 millones incluyendo contribuciones adicionales en 2024.

Esta batalla financiera no es solo una lucha por el control corporativo, sino también un reflejo de las dinámicas de poder y compensaciones en el sector bancario europeo. Los líderes actuales pueden estar de salida, pero sus pensiones millonarias aseguran que su legado perdure, incluso en medio de un cambio de liderazgo.