Una Mona de Pasqua, en archivo

Así está celebrando Catalunya el gran día de las Monas de Pascua

Hoy, Lunes de Pascua, en muchos hogares se intercambia este dulce elaborado a base de chocolate, que tiene una longeva tradición

Hoy es Lunes de Pascua. Hoy, es un día señalado de la Semana Santa. Hoy, se celebra una tradición muy especial en muchos hogares y pastelerías: el intercambio de la Mona de Pascua. Este delicioso y simbólico dulce, con sus orígenes poco conocidos y sus múltiples variantes, es uno de los elementos más simbólicos de estas fechas.

La Mona de Pascua tiene sus raíces en tiempos antiguos, con teorías que la vinculan a rituales paganos de fertilidad que luego fueron asimilados por el cristianismo. Según el "Costumari Català" de Joan Amades, el término "mona" ha estado presente en las tradiciones catalanas desde el siglo XV, desmintiendo la creencia popular de su origen más reciente en la pastelería del siglo XIX. Su nombre y su significado han generado debates entre historiadores y expertos, con posibles conexiones árabes, romanas, griegas y celtas.

Este delicioso manjar viene en una variedad de formas y sabores. La versión más tradicional presenta un brioche redondeado coronado con huevos duros, simbolizando la fertilidad y el renacimiento asociados con la primavera y la resurrección. Sin embargo, la Mona de Pascua no se queda estancada en la tradición; por el contrario, evoluciona constantemente. Pasteleros creativos experimentan con nuevas recetas y decoraciones, desde pasteles de capas con crema quemada hasta elaboradas esculturas de chocolate que parecen obras de arte.

Los huevos, siendo los protagonistas indiscutibles de esta festividad, tienen un significado profundo. No solo representan la fertilidad y la vida nueva, sino que también forman parte de antiguos rituales de la primavera, adoptados y adaptados por diversas culturas a lo largo del tiempo. La cantidad de huevos en una Mona de Pascua puede variar según la tradición local, a menudo relacionada con la edad del niño que la recibe como regalo de su padrino o abuelo.

A pesar de las modas comerciales que pueden influir en su aspecto y decoración, la esencia de la Mona de Pascua sigue siendo la misma: un regalo lleno de significado y tradición. Desde las cocinas caseras hasta las vitrinas de las pastelerías más exclusivas, este dulce sigue siendo un símbolo de unión familiar y celebración durante la Semana Santa. En los territorios de habla catalana, desde la Comunidad Valenciana hasta Murcia, la Mona se disfruta en sus diferentes formas, ya sea como un brioche clásico o acompañada de productos salados como embutidos.

El Lunes de Pascua de 2024 y sus novedades

La tradición catalana de las monas de Pascua se revitaliza cada año con innovaciones y creatividad. Así lo evidencia el pronóstico del Gremio de Pastelería de Barcelona para la venta de 800.000 monas artesanas en toda Cataluña durante esta temporada festiva, como informa la Agencia EFE. Esta cifra refleja la arraigada importancia cultural de las monas, así como su continua popularidad entre los catalanes y visitantes. Además, según Antoni Bellart, presidente del Gremio, el precio de las monas no sufrirá un aumento significativo este año, a pesar del encarecimiento del cacao a nivel internacional, lo que sugiere una estabilidad en el mercado de la pastelería catalana durante la temporada de Pascua.

EFE también destaca las tendencias actuales en monas de Pascua, que incluyen una amplia gama de diseños que van desde personajes de dibujos animados hasta figuras de chocolate de artistas reconocidos como Jeff Koons y Banksy. Marta Massagué, de la pastelería Natcha de Barcelona, informa que este año las monas más populares están inspiradas en Barbie y la futbolista Aitana Bonmatí, así como en equipos de fútbol como el Girona y el Barcelona. Esta diversidad de temas y diseños refleja la capacidad de la pastelería catalana para adaptarse a las tendencias culturales y deportivas actuales, manteniendo al mismo tiempo la esencia tradicional de las monas de Pascua.

Además de las figuras de chocolate y las monas temáticas, la pastelería catalana también ofrece opciones de autor, como la figura de chocolate llamada MIA, que representa a una niña científica y está diseñada para promover la ciencia entre los niños. Esta iniciativa, respaldada por la colaboración entre la Universitat de Barcelona y el Gremio de Pastelería, demuestra el compromiso de la industria pastelera catalana con la educación y la divulgación científica. En conjunto, estos datos y tendencias subrayan la continua relevancia y evolución de la tradición de las monas de Pascua en Cataluña, fusionando la artesanía culinaria con la creatividad contemporánea y la promoción de valores educativos.