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Estudian poner en marcha una comisión para dar ayudas económicas a Chery y Ebro

Hasta el momento Chery no ha recibido fondos porque no ha presentado ningún proyecto

El Gobierno, la Generalitat, la automovilística china Chery y la catalana Ebro estudian en una comisión conjunta de ayudas para la nueva planta que ambas empresas han acordado establecer en los antiguos terrenos de Nissan en la Zona Franca de Barcelona a través de una 'joint venture'.

En una entrevista con Europa Press, la secretaria de Estado de Industria, Rebeca Torró, ha explicado que, en este marco, el Ejecutivo central ha "ido haciendo el seguimiento de cada cuestión y cada duda" que Chery y Ebro han planteado desde la constitución de la comisión hace aproximadamente medio año, desde cuando se ha reunido reiteradamente.

El director general de Industria de la Generalitat, Oriol Alcoba, ha destacado que la aportación de fondos públicos a proyectos industriales privados "es un tema que se hace habitualmente" para hacer más atractiva una ubicación a los nuevos operadores y compartir el riesgo que implique el proyecto.

Ha subrayado que son convocatorias abiertas al conjunto de compañías y que están sujetos a una normativa europea que, entre otros, establece mecanismos de control y de transparencia: "Ninguna administración puede atribuir ayudas a dedo".

400 millones

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cifró en 400 millones de euros la inversión público-privada prevista para los próximos tres años en el proyecto durante el acto de firma del acuerdo, si bien no detalló qué cantidad corresponderán a fondos europeos ni los recursos que aportarán Gobierno y Generalitat.

Hasta la fecha, la ingeniería Btech y D-Hub, que comparte con Ebro la matriz, EV Motors, ha recibido 21 millones de euros del Perte VEC I y II, y la Generalitat ha acordado destinar 4,5 millones de euros desde 2021 al D-Hub y Ebro, a través de tres convocatorias de ayudas, a las que hay que sumar los 6 millones que invierte en formación de antiguos trabajadores de Nissan.

Mientras que el Estado ya ha desembolsado su aportación, la administración catalana únicamente ha pagado a través de un adelanto las ayudas vinculadas a la línea de producción DKD --el primer método de producción que Chery y Ebro prevén impulsar--, y facilitará el resto "una vez se demuestra que se ha cumplido el proyecto con los requisitos comprometidos".

Fuentes de Ebro han rechazado detallar la cantidad de fondos que esperan que reciba el proyecto, una información que "no se puede confirmar porque depende de muchas operaciones individuales que aún están en curso".

Torró y Alcoba

La secretaria de Estado de Industria, Rebeca Torró, ha destacado el impacto del desembolso de ayudas al D-Hub y B-Tech en la decisión final de Chery de establecerse en Barcelona: "Nos ha servido para demostrar a Chery que hemos hecho camino, por una parte, y dos, que sigue habiendo instrumentos para hacer ya el proyecto conjunto".

"Querían que desde el Gobierno de España les demostráramos el por qué tenían que venir, el por qué era importante venir a España y por qué mejor en España que en otro sitio", ha explicado.

Torró ha sostenido que en la distribución de ayudas en otros sitios de Europa "no está siendo tan ágil" como en España y que por ello compañías extranjeras deciden invertir en España, como la gigafactoría de PoweCo en Sagunto (Valencia).

También ha advertido que las empresas "necesitan siempre cuestiones diversas más allá de subvenciones", si bien ha rechazado ejemplificar cuáles son en este caso, ante lo que el Gobierno ha dicho que les ofrece --textualmente--confianza y seguimiento en todo.

Por otro lado, Alcoba ha enmarcado la decisión de Chery en un contexto en el que los fabricantes chinos "ven muy atractivo venir a producir a Europa": prevén que el mercado del vehículo eléctrico en el continente crezca y auguran que los productos fabricados en su país de origen deberán pagar muchos impuestos, en el marco de una investigación de las autoridades europeas.

Ha destacado el impacto de otras cuestiones, "como disponer de mano de obra cualificada y el hecho de que haya presiones a nivel geopolítico e internacional", en la decisión de Chery de integrarse en la nueva factoría en Barcelona.

Más fondos

Ambas administraciones han asegurado que prevén facilitar más fondos en el futuro: en el caso del Gobierno, a través del Perte VEC III y IV y de instrumentos propios --como el Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva (FAIPP) y de ayudas a planes de innovación y sostenibilidad en el ámbito de la industria manufacturera (IDI)--, mientras que la Generalitat condiciona nuevas aportaciones "siempre a nuevos proyectos, a cosas específicas".

Han rechazado estimar el peso de los fondos públicos en el conjunto de la inversión y han destacado que Chery no ha recibido ninguna de las ayudas, si no que la nueva planta las ha recibido a través de Ebro o el D-Hub.

"Los recibirá en algún momento, pero aún no, porque aún no han presentado ningún proyecto. No los han recibido porque aún no han presentado nada", ha explicado Torró.

Fuentes cercanas a las negociaciones previas a la llegada de Chery han sostenido a Europa Press que el principal reto de la reindustrialización de Nissan es "la falta de músculo financiero" y han asegurado que la llegada de la automovilística china Chery está vinculada a una aportación mayor de fondos públicos, que creen comunicarán en el futuro.

Expertos

El catedrático en Economía y exrector de la UPF Oriol Amat, ha advertido que la inversión pública en proyectos industriales debe basarse "en un contrato que especifique claramente qué debe hacer cada parte", que su contenido debe ser publicado en un ejercicio de transparencia y que las administraciones deben controlar la actuación del sector privado.

En esta misma línea, el gabinete de estudios de la Cámara de Barcelona y profesor universitario, Joan Ramon Rovira, ha coincidido en que la aportación pública "siempre se debe condicionar" a un retorno económico y social y estar sujeta a una evaluación posterior.

Y el politólogo Toni Rodon ha explicado que hay "muchas" fórmulas de colaboración público-privada, entre las que ha destacado la sesión de suelo, rebajas fiscales o incluso cambios legales.

Los tres han coincidido en enmarcar mecanismos de colaboración público-privada en la normalidad --si bien Amat ha valorado que en España debe incentivarse más, por lo que cree que tiene "margen de mejora"-- y han destacado que la planta de Chery y Ebro está previsto que conlleve la contratación de 1.250 ex-trabajadores de Nissan y repercuta en el ecosistema empresarial automovilístico en Catalunya.