Milicianos pro-iraníes de Hezbollah desfilan durante una ceremonia para conmemorar el Día Internacional de Al-Quds en el suburbio sur de Beirut

Conflicto entre Israel y Hezbollah: o alto al fuego, o escalada de tensión

Unas informaciones recogidas por The Jerusalem Post sugieren que el grupo terrorista libanés puede tomar una decisión que cambie el escenario bélico de Oriente Medio

Oriente Medio es la zona del mundo con más conflictos por metro cuadrado. Hay conflictos en las calles, en los autobuses, en los parlamentos, entre países hermanados y, evidentemente, entre grupos terroristas y gobiernos de ultraderecha. Israel no solo está luchando contra Hamás. En su frente norte, y tras el 7 de octubre, Hezbollah agravó el conflicto, por aire. Y, según informaciones provenientes del Líbano, esta disputa está abocada a una especie de todo o nada.

Un concepto más propio del póker que de una disputa que implica armas y personas. ¿Por qué el todo o nada? Lo han explicado fuentes cercanas a Hezbollah, y lo ha recogido The Jerusalem Post. Si estas informaciones son correctas, dice el importante medio israelí, entonces importantes desarrollos en el sur del Líbano están en el horizonte.

Aunque el foco estos días está puesto en Gaza y en Irán, el Líbano y Hezbollah también forman parte de esta guerra. Wafiq Safa, un oficial de seguridad de Hezbollah, habría visitado recientemente los Emiratos Árabes Unidos para trasladar la intención de cesar los combates en el sur del Líbano y establecer una zona desmilitarizada. Es decir, para rebajar la tensión establecida con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Ejército Israelí. Para pedir un alto al fuego. 

Hay que recalcar que los ataques de Hezbollah en 2023 a Israel empezaron en consonancia con los de Hamás. El apoyo de Hezbollah a Hamás es obvio, pero esto, y según las informaciones mencionadas, podría estar cambiando. Hezbollah pudo haber calculado mal la situación en Gaza e Israel cuando decidió apoyar a Hamas. El conflicto en Gaza se puede haber desarrollado de manera diferente a lo anticipado, con Israel respondiendo de manera agresiva a lo que percibía como una amenaza existencial.

Es evidente que pocos oficiales islamistas podían esperar la desaparición de Israel a partir de los ataques del 7 de octubre. Ni siquiera si los ataques por tierra hubieran sido más prolongados, o si hubieran tenido más apoyos en la zona, como ha pasado en otras guerras de antaño. Entonces, ¿qué podía esperar Hezbollah de Hamás? ¿Cuál era la intención de Hezbollah con Israel?

El motivo por el cual Hezbollah emprendió los ataques a Israel

Es una pregunta muy difícil de responder. Por lo menos, quienes están inmersos directamente en esta guerra han dado su versión. El portavoz en español de las FDI, Roni Kaplan, explicó que "el eje del mal, con Irán, algunos grupos terroristas de Siria, Hezbollah, Hamás, los hutíes en el Yemen, algunos grupos en Cisjordania comprenden que Israel podría llegar a hacer la paz, o por lo menos normalizar las relaciones, con un país tan importante en el mundo sunita como es Arabia Saudita". 

Y agregó que "si Israel lograse demostrarse como un hecho consumado en Medio Oriente de forma positiva, entre países que deciden reconocerlo no solamente por debajo de la mesa, sino también por encima, en ese momento Hamas podría llegar a perder su identidad. Es un 'buen momento', obviamente, para desestabilizar Medio Oriente. Para intentar hacer propagar este radicalismo islámico. Para desestabilizar la seguridad de toda la zona".

Para quienes deciden comprar el discurso de Kaplan, hay dos preguntas: ¿Qué ha pasado para llegar de un punto al otro? ¿Cómo Hezbollah pasó de apoyar a Hamás, a plantearse el alto al fuego? Según las informaciones compartidas por The Jerusalem Post, por un error de cálculo.

Israel ya ha recibido esa propuesta de alto al fuego, pero ha puesto una condición muy seria: o Hezbollah entrega sus armas al Ejército Libanés y renuncia a su control sobre el territorio libanés, o no hay acuerdo. Esto es una condición muy seria para un grupo como Hezbollah, con mucho poder sobre el país mediterráneo, pero no con el suficiente poder para seguir combatiendo con Israel por mucho más tiempo, siempre según las informaciones suministradas.

Rendirse sin acometer esas dos acciones no es una opción realista, porque el Ejército Israelí probablemente seguiría luchando en su frente norte hasta lograr con su mano esos objetivos. Hay que recordar que el norte de Israel sigue evacuado, con miles de habitantes viviendo en hoteles ciudades como Tiberias, tras casi medio año de guerra. Además, el país ha tenido que enterrar a siete civiles por ataques provenientes del norte, según datos de la Agencia Efe. Por su parte, 49 civiles libaneses han muerto a causa de los ataques provenientes del sur.

Todo esto, pues, ha conducido a Hezbollah a un todo o nada: o acepta un alto al fuego con esas condiciones, o enfrenta "la plena fuerza de las capacidades militares de Israel", cosa que podría generar un conflicto más amplio con consecuencias "severas". Desde el 7 de octubre, Israel ha entrado por tierra a Gaza pero no al Líbano. De momento.