Imanol Arias posa durante el photocall previo a la premiere del último capítulo de la temporada 23 de 'Cuéntame cómo pasó'

Imanol Arias carga contra la Agenda 2030 y contra la sociedad actual

El actor español ha lamentado que "somos unos vasallos felices, metidos en una tecnología que nos facilita las cosas y que trabajamos para ella, porque lo más importante no es lo que nos facilita, sino lo que nos conoce"

El reconocido actor Imanol Arias, conocido por su papel en la serie "Cuéntame cómo pasó", ha pronunciado unas controvertidas declaraciones, al expresar su firme oposición a la Agenda 2030 y al plan globalista en una reciente entrevista con Infobae en Argentina. Arias lanzó fuertes críticas contra esta agenda, calificándola como una amenaza para la sociedad y asegurando que se ha propuesto encontrar el resquicio para no cumplir con este plan de acción.

El actor también advirtió sobre el impacto negativo de la tecnología en la sociedad actual, señalando que, si bien esta tecnología nos facilita muchas cosas, también nos transforma y nos hace sumisos. Arias expresó su preocupación por el control ejercido por "tipos rarísimos, multimillonarios en lo tecnológico" que se han adueñado de diversos aspectos de la vida cotidiana, como el espacio, la medicina, la alimentación, el transporte y la moral.

En este sentido, ha lamentado que "somos unos vasallos felices, metidos en una tecnología que nos facilita las cosas y que trabajamos para ella, porque lo más importante no es lo que nos facilita, sino lo que nos conoce. Y lo que nos transforma. Vamos a ser la sociedad más sumisa y más infeliz de toda la historia de la humanidad. Eso sí, con grandes logros y con tipos rarísimos, multimillonarios en lo tecnológico que se han adueñado del espacio, de la medicina, de la alimentación, del transporte, de la moral...". 

En cuanto al presente, y a las noticias, Arias ha puntualizado que “no las sigo en televisión ni leo los periódicos. Hoy elijo enterarme de otras maneras”. Asegura “cierto respeto por las redes”. Además, ha añadido que "no permitiré que me inserten el chip. Veré llegar la transhumanización pero he decidido que, al menos como persona, me niego a sufrirla. No creo que aún estemos suficientemente preparados para eso. Llevo 10 años con la necesidad de aislarme. Yo no disfruto de la vida como la vemos ahora. Me cansa. Me agobia. En cada sitio hay una brecha, hay tirantez y tanta velocidad que ya no da tiempo ni a pensar en cuál sería el modo de adaptarse a la vorágine".