La bandera de Irán arriada en su embajada durante un acto por la muerte del presidente del país, a 20 de mayo de 2024, en Madrid

Las reacciones a la muerte de Raisi: fieles rezando y opositores celebrando

El presidente iraní fue muy controvertido por sus políticas represivas

Esta noche se ha confirmado la muerte del presidente de Irán, Ebrahim Raisi, en un accidente de helicóptero. Este suceso ha sacudido la actualidad del país, sumiéndolo en un estado de profunda incertidumbre.

Las reacciones a este trágico incidente han sido variadas y reveladoras de la compleja situación política interna del país. Mientras algunas partes de Irán celebran, mostrando abiertamente su insatisfacción con el liderazgo actual mediante lanzamientos de fuegos artificiales y expresiones de alegría, la televisión estatal retrata una imagen completamente diferente. En esta versión oficial, los seguidores de Raisí se congregan en ciudades sagradas, rezando fervientemente por la pronta recuperación del presidente. Esta disparidad de reacciones refleja las tensiones y divisiones que existen dentro de la sociedad iraní.

El accidente de helicóptero también ha avivado el recuerdo de las protestas anteriores que han sacudido al país. Raisí ha sido vinculado con una intensificación de la represión contra activistas, mujeres y críticos del régimen. La muerte de Mahsa Amini, a manos de la policía supuestamente por llevar mal puesto el velo, desencadenó una ola de indignación y protestas que evidenciaron el creciente malestar contra el gobierno. Estos eventos pasados ahora se entrelazan con la incertidumbre sobre el destino del presidente, alimentando aún más la agitación social en Irán.

El ascenso al poder de Raisí en 2021 ya había sido objeto de controversia. Su elección se produjo en unas elecciones con una alta abstención y sin rivales significativos, lo que generó dudas sobre la legitimidad de su mandato. Prometiéndose como defensor de las clases desfavorecidas y de la lucha contra la corrupción, Raisí llegó al poder con una agenda política que ha polarizado aún más a la sociedad iraní.

En el ámbito internacional, las posturas de Raisí han sido igualmente controvertidas. Firme adversario de Israel, ha apoyado abiertamente a Hamás durante conflictos en la región. Los ataques de Irán contra Israel, como el ocurrido en abril con drones y misiles, han elevado las tensiones en el Medio Oriente y han puesto a Irán en el centro de la atención internacional. Además, Raisí ha sido objeto de sanciones por parte de los Estados Unidos debido a violaciones de derechos humanos, siendo vinculado con ejecuciones políticas ocurridas en 1988.

En conclusión, el accidente de helicóptero que ha involucrado al presidente Raisí ha sumido a Irán en un estado de incertidumbre política y social. Las reacciones mixtas y las tensiones previas dentro del país plantean interrogantes sobre el futuro de su liderazgo y la estabilidad interna. Mientras tanto, en el ámbito internacional, las posturas confrontacionales de Raisí añaden una capa adicional de complejidad a las relaciones de Irán con el resto del mundo.