El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante una reunión con familiares de miembros de la Guardia Revolucionaria en Teherán

El líder supremo de Irán decreta cinco días de duelo tras la muerte del presidente

Ali Jamenei confirma que el hasta ahora vicepresidente será presidente en funciones hasta las próximas elecciones

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, ha decretado este lunes cinco días de duelo nacional tras la muerte del presidente del país, Ebrahim Raisi, y su ministro de Exteriores, Hosein Amirabdolahian, en un accidente de helicóptero en la provincia de Azerbaiyán Oriental (noroeste), que ha descrito como "un desafortunado accidente durante un acto de servicio".

Jamenei ha lamentado la "amarga noticia" de la muerte de Raisi y el resto de ocupantes del helicóptero y ha ensalzado que el mandatario era "una persona noble y abnegada" que "realizó esfuerzos ininterrumpidos en servicio al pueblo, el país y el islam", según un comunicado publicado por su oficina a través de su página web.

"Raisi era incansable", ha manifestado, al mismo tiempo que ha recalcado que "con este trágico accidente la nación iraní pierde a un servidor sincero y valioso". "La ingratitud y los desafíos de algunos que le deseaban el mal no impidieron que trabajara día y noche para mejorar los asuntos (del país)", ha sostenido Jamenei, que ha ensalzado, además, la figura de Amirabdolahian, "un ministro de Exteriores activo y militante".

Finalmente, el líder supremo de Irán ha confirmado el nombramiento del hasta ahora vicepresidente, Mohamad Mojber, como presidente en funciones de cara a la celebración de nuevas elecciones en un plazo máximo de 50 días, tal como contempla el artículo 131 de la Constitución iraní.

El helicóptero en el que viajaban Raisi y Amirabdolahian cayó este domingo por la tarde en una zona de difícil acceso, accidente descrito inicialmente como un "aterrizaje forzoso". Las tareas de búsqueda, dificultadas por la presencia de niebla y lluvia, contaron con el apoyo de diversos países, incluida Turquía, que envió drones para localizar el lugar donde se encontraban los restos del aparato.

La diferencia entre la figura del líder supremo iraní y el presidente iraní

El líder supremo de Irán es la figura más poderosa y tiene la máxima autoridad en el país. Esta posición fue creada tras la Revolución Islámica de 1979 y ha sido ocupada por dos personas: el Ayatolá Ruhollah Jomeini, el fundador de la República Islámica, y su sucesor, el Ayatolá Ali Jamenei.

El líder supremo tiene un control considerable sobre todas las ramas del gobierno, incluyendo el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. También tiene la última palabra en todas las decisiones importantes de política exterior y defensa, lo que incluye supervisar las relaciones internacionales, la política nuclear y el control sobre las Fuerzas Armadas y la Guardia Revolucionaria Islámica.

Además, el líder supremo nombra a los jefes del poder judicial, las fuerzas armadas y los medios de comunicación estatales. Tiene la autoridad para nombrar a los miembros del Consejo de Guardianes, un organismo que supervisa las elecciones y asegura que las leyes se adhieran a los principios islámicos. También puede intervenir en las políticas internas y económicas del país. Esta concentración de poder hace que el Líder Supremo sea la figura más influyente en Irán, capaz de dirigir el rumbo del país de acuerdo con su interpretación de los principios islámicos.

Mientras tanto, el presidente de Irán es el jefe de gobierno y es elegido por voto popular cada cuatro años, con la posibilidad de ser reelegido por un segundo mandato consecutivo. El Presidente es responsable de la administración diaria del gobierno y la implementación de las políticas nacionales. Supervisa el funcionamiento del gabinete y de los ministerios, y trabaja en la formulación de políticas económicas y sociales. Aunque tiene un papel significativo en la gestión del país, sus poderes están limitados por la autoridad del líder supremo.

El presidente también juega un papel importante en la política exterior, aunque sus decisiones deben estar alineadas con las directrices del Líder Supremo. Puede proponer leyes y políticas al Parlamento (Majlis) y debe colaborar con el poder legislativo para su aprobación e implementación. Sin embargo, las decisiones clave de seguridad y política exterior están bajo la supervisión del Líder Supremo, lo que limita la independencia del Presidente en estos ámbitos.

En términos de poder e influencia, el líder supremo es significativamente más importante que el Presidente. Mientras que el Presidente gestiona las operaciones diarias del gobierno y tiene un papel crucial en la administración pública, el líder supremo tiene el control final sobre todas las decisiones críticas del país.

La estructura de poder en Irán asegura que, aunque el Presidente puede tener un impacto considerable en la gestión del país, sus acciones y decisiones están siempre bajo la supervisión y el control del líder supremo. Esta dinámica garantiza que el país se mantenga alineado con los principios islámicos y las políticas establecidas por el Líder Supremo, independientemente de quién sea el Presidente.