Una pareja de talibanes, en archivo

¿Quiénes son los talibanes y qué papel juegan en Afganistán?

Este grupo fundamentalista ha cometido un nuevo atentado, tras décadas de mucho terror sembrado

Los talibanes, un grupo fundamentalista islámico que surgió en Afganistán en la década de 1990, han vuelto a situarse bajo el foco mediático en todo el mundo, tras dos actos atroces recientes en el país. En primer lugar, tres turistas catalanes perdieron la vida y otro resultó herido en un tiroteo perpetrado por un miembro de los talibanes y dos civiles. Además, se informó sobre un incidente en el que al menos 46 estudiantes de primaria y 15 profesores fueron envenenados en la provincia de Daikundi, en el centro del país, según confirmaron responsables locales talibanes.

El movimiento talibán, cuyo nombre en pastún significa "estudiantes religiosos", fue fundado en 1994 como una respuesta al caos y la corrupción prevalecientes en Afganistán después de la retirada de las fuerzas soviéticas y la subsiguiente guerra civil. Inicialmente, surgieron como un movimiento de estudiantes religiosos que buscaban implementar su interpretación estricta de la ley islámica, la Sharia, en la sociedad afgana.

En 1996, los talibanes lograron tomar el control de Kabul, la capital afgana, y establecieron un régimen autoritario que impuso su visión radical de la ley islámica. Durante su tiempo en el poder, implementaron políticas que restringían severamente los derechos de las mujeres y las minorías, además de imponer castigos brutales y ejecuciones públicas por infracciones consideradas como violaciones de la Sharia. También brindaron refugio seguro a grupos terroristas como Al-Qaeda, lo que llevó a tensiones con la comunidad internacional.

La caída del régimen talibán en 2001 ocurrió como resultado de la invasión liderada por Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre, que fueron perpetrados en gran medida por Al-Qaeda, un grupo con vínculos estrechos con los talibanes. Sin embargo, el movimiento talibán no fue erradicado por completo y continuó llevando a cabo una insurgencia contra las fuerzas internacionales y el gobierno afgano respaldado por Occidente.

El regreso al poder de los talibanes en 2021

En 2021, la situación en Afganistán experimentó un cambio significativo: se retiraron las fuerzas militares estadounidenses, que habían estado presentes en el país desde la invasión de 2001. Esta retirada fue parte de un acuerdo de paz entre los Estados Unidos y los talibanes, alcanzado en febrero de 2020 bajo la administración del presidente estadounidense Donald Trump. El acuerdo estableció un calendario para la retirada de las tropas estadounidenses y la celebración de conversaciones de paz entre los talibanes y el gobierno afgano.

Sin embargo, a medida que las tropas extranjeras se retiraban, los talibanes intensificaron sus ataques contra las fuerzas de seguridad afganas y tomaron el control de vastas áreas rurales del país. La ofensiva talibán coincidió con un deterioro en la situación de seguridad y un aumento en la violencia en todo Afganistán.

A medida que los talibanes ganaban terreno, muchos temían un retorno al régimen brutal que habían impuesto durante su anterior gobierno en la década de 1990. La rápida toma de ciudades importantes, incluida la estratégica ciudad de Kunduz, aumentó aún más las preocupaciones sobre la estabilidad del gobierno afgano y la seguridad de la población civil.

Finalmente, en agosto de 2021, los talibanes lograron tomar el control de Kabul, la capital afgana, después de que el presidente afgano, Ashraf Ghani, huyera del país y el gobierno se desintegrara rápidamente. La toma de Kabul marcó el regreso de los talibanes al poder y puso fin a dos décadas de presencia militar extranjera liderada por Estados Unidos en Afganistán.

La rápida y aparentemente inesperada toma de Kabul por parte de los talibanes generó caos y confusión, especialmente entre la población civil y aquellos que habían colaborado con el gobierno afgano o las fuerzas extranjeras. Hubo escenas de caos en el aeropuerto de Kabul, donde miles de personas intentaron huir del país en medio del temor a la represión talibán y la incertidumbre sobre el futuro de Afganistán.

El regreso de los talibanes al poder en 2021 ha llevado consigo preocupaciones sobre el resurgimiento del extremismo, la pérdida de los derechos humanos y las libertades civiles, así como la seguridad regional. Ha generado una respuesta internacional mixta, con algunos países expresando preocupación y condena, mientras que otros han expresado la esperanza de que los talibanes respeten los derechos y las libertades básicas en su nuevo gobierno.