El presidente de Argentina, Javier Milei, durante el acto ‘Viva 24’ de VOX, en el Palacio de Vistalegre

Milei vuelve a la carga y acrecienta la crisis diplomática entre Argentina y España

Lejos de pedir perdón, el presidente expresa que está "surfeando sobre una ola de lágrimas socialistas"

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha anunciado su vuelta al país y ha afirmado que está "surfeando sobre una ola de lágrimas socialistas", en aparente alusión a la crisis diplomática abierta con España tras sus declaraciones del domingo contra el jefe de Gobierno, Pedro Sánchez.

"Hola a todos. Volvió el león, surfeando sobre una ola de lágrimas socialistas. Viva la libertad, carajo", ha proclamado en su cuenta de la red social X, donde ha difundido también todo tipo de mensajes de apoyo y las declaraciones de miembros de su Ejecutivo que avanzan que no pedirá disculpas.

El Gobierno español ha llamado a consultas a la embajadora en Buenos Aires y ha convocado al embajador argentino en Madrid después de que Milei cargase contra el socialismo y directamente contra Sánchez, llamando incluso "corrupta" a su mujer, en un acto organizado por Vox.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reclamado "disculpas públicas" a Milei por lo que considera una injerencia en política interna y ha advertido este lunes de que no descarta medidas adicionales.

Las anteriores crisis diplomáticas entre España y Argentina

Esta no es la primera crisis diplomática entre ambos países. Una de las crisis más importantes entre España y Argentina ocurrió en 2012, cuando el gobierno argentino, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, decidió nacionalizar la empresa petrolera YPF, que era una filial de la española Repsol. Esta medida fue vista por España como una expropiación injusta y arbitraria.

El gobierno español expresó su profunda indignación y consideró la acción como una violación de los derechos de propiedad de Repsol. La disputa llevó a un enfriamiento significativo de las relaciones bilaterales y a una serie de negociaciones para resolver la compensación a Repsol.

En 2013, las relaciones entre España y Argentina se tensaron nuevamente cuando Cristina Fernández de Kirchner acusó al gobierno español de ser "cómplice" de un intento de golpe de estado en Venezuela, liderado por Leopoldo López.

Estas acusaciones, realizadas en un contexto de alta polarización política en Venezuela, añadieron fricciones a las ya complicadas relaciones bilaterales. España respondió con firmeza, negando cualquier implicación y criticando las declaraciones de la presidenta argentina.

Las Islas Malvinas (Falkland Islands) también han sido un punto de tensión en las relaciones entre Argentina y España. Aunque España ha mostrado apoyo histórico a la posición argentina sobre la soberanía de las Malvinas, la falta de acciones concretas y la ambigüedad en algunas declaraciones diplomáticas han causado descontento en Argentina. Este tema, aunque no siempre visible, ha influido en la percepción mutua y en la dinámica de la política exterior entre los dos países.