Fábrica de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona)

Nacho Abia afronta desde este lunes la crisis de Grifols como CEO

Lo hace con la familia fuera de cargos ejecutivos. La compañía tendrá que despejar más dudas a la CNMV, pendiente de un nuevo posible ataque de Gotham

Nacho Abia, hasta ahora consejero externo, se estrenará este lunes, 1 de abril, como nuevo consejero delegado de Grifols, en un contexto marcado por la crisis desatada en la empresa tras los ataques del fondo bajista Gotham City Research, que podría lanzar, próximamente, una nueva ofensiva contra la firma catalana, y por las dudas que tiene que despejar ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La llegada de Abia coincide con el fin de la etapa ejecutiva de la familia Grifols dentro de su consejo de administración, dado que Raimon Grifols, Víctor Grifols Deu y Albert Grifols Coma-Cros han sido nombrados consejeros dominicales.

Estos cambios en la gobernanza anunciados por Grifols, que forman parte de su estrategia de gobierno corporativo "planificada e iniciada en 2022", coincidieron con las ofensivas lanzadas por el fondo bajista Gotham City Research, que ascienden a tres hasta la fecha (9 de enero, 20 de febrero y 6 de marzo).

Estos ataques de Gotham han cuestionado desde la relación entre la compañía catalana y el 'family office' Scranton, vinculado a la familia Grifols, hasta sus cuentas y su sostenibilidad, lo que llevó a la CNMV a iniciar una investigación que aún no se ha cerrado.

En este contexto, el 21 de marzo la CNMV concretó que halló "deficiencias relevantes" en las cuentas de Grifols, concretamente en el detalle y exactitud de los desgloses y notas explicativas que soportan las cifras, aunque el supervisor apuntó que no identificaron "errores significativos" en los resultados, por lo que no ha identificado, actualmente, la necesidad de llevar a cabo reformulación alguna de sus estados financieros.

Por ello, el supervisor instó ese día a la compañía a que publique, en un plazo de quince días, un detalle del Ebitda y de las deudas financieras netas --de los ejercicios de 2022 y 2023-- de aquellas entidades más relevantes donde existan participaciones no controladas, al objeto de que un inversor pueda calcular la ratio de apalancamiento considerando, o excluyendo, el Ebitda y la deuda que corresponde a la participación en sus dependientes.

La CNMV también pidió a Grifols que detallara públicamente en un plazo de 15 días los compromisos que va a asumir para adecuar la utilización de las medidas alternativas de rendimiento (APM, por sus siglas en inglés) en los próximos reportes de información financiera.

No obstante, el organismo ha asegurado que continuará trabajando en el tema de Grifols con la "mayor celeridad" y que tratará de dotar de la "máxima transparencia" a la conclusión de sus actuaciones, si estas derivan en medidas sancionadoras en los términos permitidos por la normativa aplicable.

Así, el supervisor ha señalado que la sanción no es "lo prioritario en este momento", ya que la CNMV tiene el foco puesto en "la aclaración de la información financiera a disposición de los inversores", dada la atención social y del mercado generada.

KPMG TAMBIÉN DEJA GRIFOLS

Las cuentas anuales de 2023 fueron los últimos resultados de Grifols auditados por KPMG, dado que en su junta general de accionistas acordaron que Deloitte tomaría el relevo a la que llevaría auditando desde 1990.

Grifols publicó el pasado 8 de marzo sus cuentas anuales consolidadas correspondientes al ejercicio 2023, incluyendo el estado de información no financiera, con una opinión "sin salvedades" de su auditor KPMG.

KPMG dio luz verde a los resultados anuales de 2023 de Grifols, dado que ha mostrado su opinión, "sin salvedades", y explicó que las cuentas anuales expresan, "en todos los aspectos significativos, la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera del grupo".