Una mujer en su puesto de trabajo

La propuesta del Gobierno para retrasar la edad de jubilación y ahorrar en pensiones

El planteamiento no ha gustado a los principales sindicatos, que ya la han criticado

El Gobierno ha planteado a los agentes sociales un nuevo marco regulador para compatibilizar trabajo y pensión en el que, para cobrar el 100% de la pensión, se necesitarán al menos 5 años en activo tras el cumplimiento de la edad ordinaria de jubilación, según el documento presentado a sindicatos y empresarios en la mesa de diálogo social sobre pensiones.

Se trata de una propuesta inicial para la reforma de la denominada jubilación activa, la que permite compatibilizar pensión y trabajo después de la edad ordinaria de jubilación, que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones quiere negociar con los agentes sociales.

En su propuesta sobre esta modalidad, el Gobierno mantiene la necesidad de demorar al menos un año la jubilación para poder compatibilizar el retiro con la pensión y se elimina la incompatibilidad con el complemento de demora, así como la exigencia de una carrera de cotización completa.

Una vez se produzca el retraso en la jubilación, generando el derecho al complemento de demora que introdujo la última reforma de pensiones para incentivar jubilaciones más tardías, se propone que el porcentaje de pensión a percibir por el jubilado que se mantenga en activo vaya subiendo gradualmente, en función del tiempo en que demore su marcha del mercado laboral.

Así, el Gobierno plantea que, tras un año de demora, el trabajo sea compatible con el 30% de la pensión; con dos años se percibiría el 40% de la pensión correspondiente; con tres años, el 50%; con cuatro años se cobraría el 75%, y con cinco años o más en activo se generaría el derecho a percibir el 100% de la pensión.

La regulación actual de la jubilación activa para compatibilizar la pensión de jubilación contributiva con la realización de cualquier trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia no permite percibir el 100% de la pensión salvo si la actividad se realiza por cuenta propia y se acredita tener contratado, al menos, a un trabajador por cuenta ajena. La reforma que propone el Gobierno elimina la singularidad por contratación de un asalariado.

Además, la norma actual señala que la cuantía de la pensión de jubilación compatible con el trabajo será equivalente al 50% del importe reconocido inicialmente, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública, o del que se esté percibiendo, en el momento de inicio de la compatibilidad con el trabajo, excluido, en todo caso, el complemento por mínimos, cualquiera que sea la jornada laboral o la actividad que realice el pensionista.

En una disposición final de la Ley General de la Seguridad Social ya se preveía la posibilidad de ampliar a futuro esta compatibilidad del 100% a los trabajadores por cuenta ajena y al resto de trabajadores por cuenta propia y eso es, precisamente, lo que está negociando el Gobierno con los agentes sociales.

La actual regulación no permite al pensionista que accede a la jubilación activa después de la edad ordinaria de jubilación percibir el complemento por prolongación de la vida activa laboral establecido en la reforma de pensiones de 2021, pero en la reforma que ahora plantea el Gobierno sí que se podrá cobrar.

Este complemento lo forman dos incentivos, que consisten en un 4% adicional sobre la cuantía de la pensión correspondiente o una cantidad a tanto alzado que se abona en un pago único al pensionista que decida voluntariamente retrasar su jubilación.

Inicialmente, solo se podía elegir una de estas dos opciones a elección del interesado, pero desde mediados de mayo de 2023 se permite combinar ambas medidas. El objetivo de estos incentivos es ir acercando la edad efectiva de jubilación a la edad legal.

Críticas sindicales

Esto, sin embargo, no ha gustado a los sindicatos. Por ejemplo, Cristina Estévez, secretaria de Política Institucional de UGT, señala que aunque se conserva la opción de jubilación anticipada de dos años, se incrementa la base de cotización para el relevista del 65% actual al 75%. Este cambio representa un aumento en los costos para las empresas. Además, se ha eliminado la opción de acumular la jornada laboral. Anteriormente, esto permitía a los jubilados parciales concentrar el tiempo de trabajo restante en unos pocos meses y luego retirarse, facilitando un periodo más largo de recepción de la pensión completa en comparación con el nuevo modelo propuesto.