Cementerio en memoria de las víctimas de la masacre de Srebrenica, cometida durante la guerra de los Balcanes

Se cumplen 32 años del inicio de la guerra civil de Bosnia y Herzegovina

Aquel conflicto armado, que dejó unas 100.000 víctimas mortales, sigue siendo relevante en la actualidad europea debido a las tensiones étnicas persistentes en la región

El 6 de abril marca un hito trágico en la historia reciente de Bosnia y Herzegovina, ya que conmemora el inicio de la Guerra Civil de Bosnia en 1992. Este conflicto, que duró más de tres años, dejó profundas cicatrices en la región y tuvo repercusiones a nivel internacional.

La guerra en Bosnia y Herzegovina fue el resultado de tensiones étnicas y políticas que surgieron tras la disolución de Yugoslavia a principios de la década de 1990. Tras la proclamación de la independencia de Bosnia y Herzegovina el 1 de marzo de 1992, las tensiones étnicas entre bosnios musulmanes (bosníacos), serbios ortodoxos y croatas católicos llevaron al estallido del conflicto.

Uno de los eventos más trágicos y simbólicos de la guerra fue el asedio de Sarajevo, la capital de Bosnia y Herzegovina, que duró casi cuatro años y dejó miles de civiles muertos y heridos debido a los bombardeos y la falta de suministros básicos. Este asedio se convirtió en un símbolo de la brutalidad y el sufrimiento que marcó la guerra en toda la región.

Además del asedio de Sarajevo, otros eventos como la masacre de Srebrenica en julio de 1995, donde murieron alrededor de 8,000 bosnios musulmanes a manos de las fuerzas serbias, también dejaron una profunda huella en la conciencia mundial y llevaron a la posterior intervención de la comunidad internacional.

La guerra civil en Bosnia y Herzegovina fue un conflicto complejo y brutal que involucró a diferentes facciones étnicas y políticas, así como a fuerzas externas. La comunidad internacional, a través de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), trató de mediar y poner fin al conflicto, aunque con resultados mixtos y críticas por la gestión de la crisis humanitaria.

Después de años de negociaciones y acuerdos, el conflicto finalmente llegó a su fin con la firma de los Acuerdos de Dayton en diciembre de 1995. Estos acuerdos pusieron fin a las hostilidades y establecieron la actual estructura política de Bosnia y Herzegovina como un estado federal con dos entidades principales: la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska.

A pesar de que han pasado más de dos décadas desde el final de la guerra, las cicatrices emocionales y sociales aún perduran en Bosnia y Herzegovina. La memoria de los horrores de la guerra civil sigue viva en la conciencia de las personas afectadas y en la comunidad internacional como un recordatorio de la necesidad de la paz, la reconciliación y la prevención de conflictos en el futuro.