Un médico

¿Tratamientos médicos que no funcionan? Un proyecto europeo lo investiga

La doctora Marta Alarcón, una destacada especialista en genética de enfermedades autoinmunes, ha liderado esta iniciativa

Hace unos años surgió un proyecto europeo cuyo propósito era investigar la falta de respuesta a la terapia en 7 enfermedades autoinmunes, alérgicas e inflamatorias distintas. La doctora Marta Alarcón, una destacada especialista en genética de enfermedades autoinmunes, ha liderado esta iniciativa. Recientemente, reveló que entre el 30% y el 40% de los pacientes no experimentan mejoría con los tratamientos recetados por los médicos. "Ahora estamos buscando entender por qué", señala.

Conocido como 'el proyecto 3TR' (taxonomy, treatment, targets and remission), se enfoca en investigar las siguientes enfermedades: lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

A pesar de la diversidad de estas enfermedades, estudios recientes han demostrado que, a nivel molecular, ciertos patrones son compartidos por los pacientes, lo que sugiere que también pueden compartir vías de respuesta al tratamiento y de progresión de la enfermedad.

El proyecto, en el que participan algo más de 200 personas, está siguiendo el progreso de más de 2,000 pacientes, cuyas muestras se elevarán hasta las 6,000 u 8,000. "Nuestro objetivo es descubrir los mecanismos detrás de la respuesta y no respuesta al tratamiento. Estamos intentando estudiarlos a gran escala dentro de varias enfermedades", explica la doctora Alarcón.

Según Alarcón, "nuestro objetivo es comprender por qué entre un 30-40% de las personas el tratamiento recetado por el médico no surte efecto. Junto al Biobanco andaluz, estamos procesando muestras de pacientes para avanzar en la secuenciación y así optimizar todo el procedimiento", explica.

La doctora y su equipo también están investigando si un mismo tratamiento puede ser efectivo para tratar diferentes enfermedades. "Esto facilitaría la realización de ensayos clínicos en los que se agrupen pacientes con distintas enfermedades, identificando aquellos con el mismo mecanismo patogénico y utilizando un tratamiento común, sin importar el diagnóstico clínico", añade la doctora.