Varios billetes, cada uno con un valor de 100 yuanes chinos

La Unión Europea fortalece su autonomía económica frente a China

La comunidad ha puesto en marcha una serie de medidas para protegerse ante uno de sus principales rivales geopolíticos

En medio de una compleja coyuntura geopolítica marcada por la pandemia de COVID-19 y la escalada de tensiones con Rusia a raíz de la guerra en Ucrania, la Unión Europea (UE) ha puesto en marcha una serie de medidas para proteger su autonomía estratégica frente a los desafíos que plantean sus principales rivales geopolíticos. Según un artículo publicado por El País, estos esfuerzos tienen como objetivo principal reducir la dependencia de la UE de China y fortalecer su posición económica y comercial en un escenario global cada vez más competitivo.

La pandemia de COVID-19 expuso las carencias productivas de Europa, especialmente en sectores clave como la salud y la tecnología. A su vez, la guerra en Ucrania evidenció la vulnerabilidad de la UE frente a su dependencia del gas ruso. Estos eventos actuaron como una llamada de alerta para la UE, que ahora busca diversificar sus proveedores de bienes cruciales y fortalecer su capacidad productiva interna.

En este contexto, la UE ha adoptado una serie de medidas económicas y comerciales para enfrentarse a la pujanza económica y tecnológica de China. Según expertos consultados por El País, la Comisión Europea ha intensificado los controles sobre las inversiones extranjeras en la UE, regulando también los subsidios a empresas extranjeras que podrían distorsionar el mercado único. Además, se han formulado reglamentos para asegurar la sostenibilidad y resiliencia en áreas estratégicas como las energías renovables.

Expertos como Alicia García Herrero, economista jefa para Asia Pacífico de Natixis, señalan la importancia de proteger los mercados europeos y evitar problemas de seguridad nacional relacionados con la seguridad económica frente a China. Aunque la UE reconoce la relevancia de su relación económica bilateral con China, busca evitar dependencias excesivas y garantizar una competencia equitativa en sus mercados internos.

Uno de los ejemplos recientes de la postura de la UE frente a China es la investigación realizada a empresas chinas fabricantes de coches eléctricos por posibles ayudas públicas recibidas para facilitar su entrada en el mercado europeo. Esta medida muestra la determinación de la UE en controlar los efectos del dopaje estatal y mantener un juego competitivo en sus mercados.

Aunque la UE enfrenta desafíos en su política económica y comercial, especialmente en un contexto de sobreproducción china y desequilibrios comerciales, sus esfuerzos por fortalecer su autonomía estratégica son parte de una estrategia más amplia para garantizar su competitividad y seguridad en el escenario global actual.