Un piso de alquiler en Barcelona con la ducha en medio del salón

Alquiler Barcelona: 640 euros al mes por un piso con la ducha en el salón y sin baño

Llegan nuevas tendencias al mercado de alquiler catalán, con opciones que te permitirán cocinar y ducharte a la vez

El mercado de pisos de alquiler en Barcelona cada vez es más difícil de comprender. En pocos años, una ciudad que era accesible para sus ciudadanos se ha convertido en un hub turístico mundial que tiene una oferta de vivienda para alquilar totalmente inalcanzable para la mayoría. Y siguen habiendo pisos por precios asumibles, pero carecen de las condiciones mínimas para ser considerados una vivienda digna. 

Este es el caso que os mostramos hoy, un piso de 20 metros cuadrados en la Vila Olímpica que se alquila por 640 euros mensuales. Con tan poco espacio, los propietarios han tenido que jugar a un tetris extremo para colocar todos los servicios necesarios para vivir, y han tenido la genial idea de colocar la ducha dentro del salón. Un logro en el aprovechamiento del espacio. 

Está situado en la calle Lope de Vega, y según el anunciante, la inmobiliaria Spotahome, "está completamente amueblado" - si a eso se le pueden llamar muebles-. "El establecimiento cuenta con una zona de cocina compacta con microondas y una zona de dormitorio soleada con una cama individual", aseguran en el anuncio publicado en la web Enalquiler

"Hay un pequeño escritorio para disfrutar de sus comidas y una ducha privada", añaden, sin mencionar que las comidas las tendrás que disfrutar al lado de la ducha, o ducharte oliendo a fritanga. 

Por si fuera poco, "el baño está fuera del apartamento y se comparte con otros inquilinos del edificio", por lo que no tendrás intimidad ni para sentarte en la taza del váter. El precio a pagar para cualquiera que quiera vivir en esta gran ciudad que expulsa a sus habitantes. 

Eso sí, aunque vivas en un zulo el anuncio te recuerda que vivirás en una "encantadora parte de Barcelona", todo un lujo. "Hay muchas tiendas, restaurantes y bares a poca distancia", agregan. Y es un detalle importante, porque viviendo en un espacio tan reducido es necesario pasar mucho tiempo en la calle. Y oye, que al menos sea bonita. 

Este es un ejemplo de lo que se ha convertido el mercado de alquiler en Barcelona, una ciudad que cada vez tiene menos espacio para sus habitantes mientras deja el terreno abierto a especuladores que quieren transformar la vivienda en minicubículos inhabitables. Pero, como dijo el exministro Ábalos, "la vivienda también es un bien de mercado". Pues a tragar...