Girona

La propuesta que impulsa el Ayuntamiento de Girona para nombrar una plaza o una calle

La lengua de signos catalana es la lengua de las personas sordas y sordociegas firmantes de Cataluña

El Ayuntamiento de Girona ha propuesto que una plaza o calle de la ciudad lleve el nombre de la "lengua de signos catalana" para reivindicar este sistema lingüístico. Se trata de una propuesta conjunta del equipo de gobierno formado por Guanyem Girona, Junts y Esquerra y que posteriormente tendrá que estudiar la Comisión del Nomenclátor.

Esta acción se enmarca dentro del Día de la Lengua de Signos Catalana, celebrada este pasado lunes 3 de junio. "La lengua de signos catalana es también lengua propia de Cataluña. Con este gesto queremos hacer un merecido reconocimiento a todas las personas firmantes que la utilizan y que trabajemos día a día para difundirla”, ha afirmado la concejala de Ciudad que Cuida del Ayuntamiento de Girona, Gemma Martínez Villagrasa. 

La lengua de signos catalana es la lengua de las personas sordas y sordociegas firmantes de Cataluña. Se trata de una lengua natural de modalidad gestual y visual utilizada por parte del colectivo de personas sordas y sordociegas como sistema lingüístico primario. Como en el caso de las otras lenguas de signos de todo el mundo, su reconocimiento como lengua plena no se produjo hasta la segunda mitad del siglo XX, principalmente a causa de la discriminación social de las personas que la utilizaban y del desconocimiento de sus características entre las personas lingüistas.

Desde junio de 2005, la lengua de signos catalana dispone de una gramática básica compendiada, que, junto con algunos materiales lexicográficos y trabajos de investigación lingüística existentes, marca el inicio de la descripción del corpus de la lengua de signos catalana y debe servir de base para normativizarla.

Cabe destacar que en Cataluña las personas que usan la lengua de signos como medio de comunicación lo hacen con la lengua de signos catalana, es decir, que en la lengua de signos no se produce un régimen de bilingüismo equiparable al de las lenguas orales habladas en el mismo territorio.

Lengua de signos catalana

La lengua de signos catalana, conocida habitualmente por la sigla LSC, es la lengua de las personas sordas y sordociegas signantes de Cataluña. Se trata de una lengua natural de modalidad gestual y visual utilizada por parte del colectivo de personas signantes como sistema lingüístico de comunicación social y cultural. También es la lengua en que suelen relacionarse con otras personas de su entorno familiar y social inmediato.

La LSC, como otras lenguas de signos, cumple todas las funciones comunicativas posibles y, como toda lengua viva, tiene unas características que la distinguen. La lengua de signos catalana ha evolucionado desde sus inicios y sigue evolucionando constantemente. Interactúa con otras lenguas de signos y orales, recibe influencias e incorpora progresivamente conceptos y nuevos signos de acuerdo con la sociedad del conocimiento y la comunicación actuales.