Fotomontaje de Dolors Montserrat y Teresa Ribera con el fondo de la UE

Un cambio de paradigma

Todos pendientes del turno de penaltis en Cataluña

Sin duda estamos viviendo un cierre de etapas en Cataluña tras conocer todos los resultados electorales del pasado 12 mayo. En una sola votación se han producido varios terremotos al mismo tiempo, la derecha ganó terreno a la izquierda y el constitucionalismo al independentismo. Además la noche electoral dejó una sonrisa permanente en algunas sedes y un profundo sentimiento de dolor e incredulidad en otras. 

Lo que esperan los catalanes ahora es que se materialice un nuevo Govern que nos saque a todos de la actual situación de parálisis. Para ello las negociaciones van a toda velocidad poniendo encima de la mesa propuestas de todo tipo.

Cobra cada vez más fuerza la posibilidad de que tengamos un gobierno en solitario del PSC gracias a dos acuerdos clave. El acuerdo de investidura y el acuerdo de legislatura. Para que ambos se materialicen todas las partes tienen que reconstruir sus propios espacios políticos, ceder, pedir y acordar.

En Junts ya buscan una salida honorable al expresident Carles Puigdemont a quién muchos quisieran verlo por última vez entrando en el Parlament defendiendo su investidura, que sería fallida pero que apaciguaría algunos ánimos. Posteriormente se habla de que abandonaría su escaño para arrebatarle la presidencia de Junts a Laura Borrás con una cuantiosa nómina mensual de 90.000 euros al año, chófer y dos asesores a pagar por Junts.

De esta manera todos sus promesas se verían cumplidas, volver a Cataluña desde Bruselas, no liderar la oposición en el Parlament y ayudar a un relevo de liderazgos tranquilo dentro del partido que tiene ahora en él a su único líder. 

Para ese escenario post Puigdemont los candidatos con posibilidades serían tres : Josep Rull, Jordi Turull, y Salvador Vergés. Y sucedería en un momento en que han regresado a casa quienes conformaron el PDCat  y mientras ha perdido poder Laura Borràs. De esta manera Junts cogería aire, mientras cogobierna el pais desde las administraciones supramunicipales de las Diputaciones catalanas y el Área Metropolitana de Barcelona ( AMB).

En ERC  parecen querer recuperar a su electorado también desde la oposición, descartando un tripartido que creen los desgastaría todavía más. Mientras se reconstruyen por dentro como la CUP que inició antes su proceso de refundación tras el batacazo de las municipales.

Las bases de ambos partidos, CUP y ERC parecen sentir que quienes les han llevado hasta el momento en el que se encuentran, no pueden liderar esta nueva etapa, post electoral.

El primero que dio un paso al lado fue el President Pere Aragonés, a quienes todos le reconocen el trabajo llevado a cabo, incluso sus adversarios políticos y que desde su dimisión se le nota mucho más relajado, tras asumir en solitario el peso de la derrota electoral republicana.

Su decisión forzó la retirada de la ejecutiva republicana de Marta Rovira  y el, "hasta pronto" de Oriol Junqueras. A ambos las bases les permitieron cambiar sus estatutos para alargar su mandato interno pero tienen que redoblar esfuerzos para no volver a la base de la pirámide. La corriente 1-O en ERC ha demostrado su capacidad para convencer de sus postulados en dos encuentros electorales consecutivos, y ya nadie dentro duda de su gran fuerza en el espacio independentista. Entre sus logros se cuentan haber forzado a la dirección a admitir la parte de responsabilidad que tienen en el desencanto interno y externo. 

Y mientras el espacio independentista se rehace, sería el turno del PSC, que podría, si todo sale como esperan, gobernar en solitario . La apuesta por una "geometría variable" les exigiría dialogar y pactarlo todo, todo el tiempo, pero es así como lo han querido en las urnas los catalanes. Estos han desterrado las mayorías del escenario actual y siguen teniendo como preferencia electoral la abstención, una preocupante tendencia al alza que se notará más en estas elecciones europeas.

Los comunes conscientes de que en cada nuevo encuentro electoral pierden votantes, también podrían quedarse fuera de la Generalitat pero no de ser decisivos en momentos clave para esta legislatura y hacer valer sus 7 diputados en el Parlament, partido a partido. En una renuncia puntual estudiada y meditada.

El PP en Cataluña tiene mucho que decir, con sus 15 diputados, y lo primero que esperan decidir es que Carles Puigdemont no pueda presentar su candidatura en el Parlament haciéndose valer en la Mesa del hemiciclo, en la que esperan tener representación si ningún pacto se lo impide. Que por poder puede pasar, aunque nunca antes haya pasado.

Porque el primer partido se está jugando en el Parlament para después conformarse un gobierno, posiblemente monocolor en la Generalitat, donde gestionar y explicarlo bien, lo será todo y la clave de los próximos diez años.

Pero en un escenario tan volátil como el actual nadie descarta tampoco unas nuevas elecciones en Cataluña aunque la mayor parte de los protagonistas políticos catalanes saldrían escaldados al volver a poner las urnas en manos de la gente, harta de la inestabilidad política y de ejercer su derecho a voto tantas veces consecutivas. La democracia gusta, pero existe un empacho generalizado de tanta llamada a las urnas debidos a adelantos electorales constantes.

La responsabilidad está en manos de todos para construir una Cataluña más fuerte, que sin duda lo será si todo el mundo desde su "seny" pone su granito de arena, allí desde donde se encuentren ahora. Será algo colectivo o no será, si conseguimos que la paz social entre catalanes sea una prioridad por encima de todas las diferencias.

Estamos ante un cambio de paradigma en donde la ultraderecha que se encuentra en la cresta de la ola  quiere decidir el futuro de todos desde los mandos de la UE. ¿Y ante esto qué podría salir bien?.

Todos miran a Cataluña porque desde allí vienen una buena parte de las soluciones a los grandes problemas que nos acucian. ¿Sabremos estar todos a la altura de este capítulo de la historia que nos interpela?. El próximo 9J, tendremos la respuesta final.