El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo a 7 de junio de 2024, en Valencia

El PP gana las elecciones en España, el PSOE aguanta y la ultraderecha sube

En clave nacional, el PP ha ganado las elecciones con 22 escaños

Al final, como se veía venir, las formaciones de ultraderecha y ultranacionalistas han conseguido unos resultados altos, preocupantes. Ello significa la reafirmación de que están ahí y que van a poder ejercer su oposición al proyecto europeo, Esta será una legislatura de confrontación, de cambios y conflictos. Los partidos ultra están envalentonados, lo que se traduce en confrontación, incluso agresiones, como ya se está viviendo. La democracia para ellos es aprovecharse de ella con el fin de ir recortando los derechos que tanto han costado conseguir.

Resulta preocupante los resultados en Francia, donde el partido de Marine Le Pen se ha erigido como la formación más votada. Es más, ha doblado en votos al partido del presidente Macrón, quien, visto los resultados, ha realizado una comparecencia pública para anunciar la disolución de la Asamblea (el Congreso de los Diputados francés) y convocar nuevas elecciones, porque según el presidente francés, ante los resultados, no puede hacer como si no sucediera nada. Una situación que complica la política francesa a pocos días de las Olimpiadas que se celebrarán en París.

En Alemania, el avance de la ultraderecha es importante, donde se ha posicionado como el segundo partido más votado. Francia y Alemania, los dos países que lideran Europa, han sufrido el avance de estos partidos, lo que significa una amenaza a los partidos de izquierdas y los verdes, que han recibido un duro castigo.

Los partidos populares europeos y los socialdemócratas han sido los más votados, que sumados a los liberales y verdes han conseguido el 62% de los votos. Es evidente que el Partido Popular Europeo se ha alzado como ganador, seguido del partido Socialista y Demócratas. No obstante, no hay que perder de vista que los partidos xenófobos ya forman parte de gobiernos o ayudan a sostenerlos en países como Italia, Suecia, República Checa, Países Bajos Hungría, Croacia y Finlandia.

En clave nacional, el PP ha ganado las elecciones con 22 escaños, seguido del PSOE, que ha aguantado con 20. Vox duplica sus escaños, ahora Repúblicas de ERC, Bildu y BNG, 3 escaños, la plataforma Sumar 3, la agrupación de electores Se Acabó la Fiesta de Luis Alvise Pérez, 3, Podemos 2 escaños, CEUS 1 y Junts 1.

Con estos resultados se deducen varias cosas: que el PP le saca cuatro puntos al PSOE, que los partidos a la izquierda de los socialistas (formaciones que apoyan al gobierno de Sánchez) han bajado. Que un partido como se Acabó la Fiesta, de un personaje extraño y populista que traerá mucha polémica, movido por las redes sociales, se ha colocado en la política - competencia de Vox, por cierto.. Que el partido de Puigdemont, con un candidato puesto por él, sin el consenso de sus dirigentes, ni su militancia, ha sufrido un castigo importante que le tiene que hacer reflexionar sobre su futuro. Comín contento, tiene cinco años conservando un gran sueldo y siendo el protagonista en Bruselas.

Que Irene Montero estará en el Parlamento Europeo, colocada y bien pagada, con la ayuda inestimable como siempre de su “compañero” Pablo Iglesias. el que se fue de la política y sigue controlando su partido. Eso sí, haciendo negocios, y prohombre de medios de comunicación “puros y auténticos”.

Con las elecciones pasadas ya, que traerá cambios en las instituciones europeas, en España, pasando página y visto los resultados, que cada uno puede interpretar de la manera que mejor le beneficie, ahora llega el tiempo de gobernar: en el Gobierno de España. ¿Se mantendrán los apoyos al Gobierno de Sánchez por parte de los partidos que le daban soporte hasta ahora? También viene la constitución del Parlamento catalán y especialmente la presidencia del Parlament, y la votación para elegir a Illa presidente de Catalunya tras ser el partido más votado en las elecciones catalanas. Estos temas son tan importantes para volver a poner  en marcha la maquinaria que hace funcionar un país. Eso espera la ciudadanía. ¿Será posible? Es lo deseable, pero mucho me temo que las turbulencias van a seguir estando, para desesperación de las personas que necesitan tranquilidad política, que se gobierne de manera efectiva y que se centren más en los problemas reales del país, y menos en los intereses partidistas. Es el deseo de todos, que no siempre tiene su correlación con los que tienen el poder gracias a los votos de la ciudadanía.