El candidato del PP Alejandro Fernández (c), a su llegada a un mitin del PP, en L'Hospitalet de Llobregat, a 10 de mayo de 2024, en Barcelona

Alejandro Fernández: ''No somos un voto de castigo, no somos un voto de pataleta''

El candidato del PP catalán ha asegurado que son el principal partido de España y que tienen vocación de gobierno

El candidato del PP a las elecciones catalanas, Alejandro Fernández, ha defendido este viernes que el voto a los populares este próximo domingo no es, textualmente, un voto de castigo ni pataleta y ha reivindicado la vocación de gobierno del partido.

"No somos un movimiento de protesta, no somos un voto de castigo, no somos un voto de pataleta, de desahogo, de berrinche, de ese voto que votas por cabreo", en el acto final de campaña de los populares en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo; la secretaria general del partido, Cuca Gamarra; el número 2 por Barcelona, Manu Reyes, y la concejal en la ciudad Sònia Esplugas.

Ha asegurado que el PP es el principal partido de España y tiene vocación de gobierno, de ser decisivos, de cambiar las cosas y de construir "una alternativa al nacionalismo ilusionante".

Apela al electorado de Cs

Asimismo, ha aprovechado para apelar al electorado de Cs, que quedaron decepcionados tras sentirse abandonados por sus líderes: "Nosotros no nos vamos de Cataluña; nosotros nos quedamos a dar esa batalla y la vamos a dar hasta el final para ganarla."

Por su parte, Reyes ha avisado a los electores de que si votan por los socialistas se sentirán, textualmente, traicionados: "Quedan 48 horas para que Puigdemont y Pedro Sánchez se sigan riendo de todos nosotros o quedan 48 horas para que Alejandro Fernández sea el próximo presidente de la unidad de Cataluña".

El historial del PP en las elecciones catalanas

El PP ha tenido una trayectoria irregular en las elecciones autonómicas catalanas. En sus inicios, tras la transición democrática, el PP obtuvo resultados modestos en Cataluña, consolidándose como una fuerza política relevante en el ámbito nacional pero con una presencia limitada en la comunidad autónoma.

Sin embargo, en las elecciones de 2010, el PP experimentó un importante crecimiento al convertirse en la segunda fuerza política en Cataluña, superando al PSC y consolidándose como la principal alternativa al nacionalismo catalán representado por Convergència i Unió (CiU) en ese momento.

Por otro lado, los peores resultados del PP en las elecciones autonómicas catalanas se dieron en los últimos años, especialmente después del 'procés' independentista de 2017. La polarización política generada por este proceso afectó negativamente al PP La fragmentación del voto constitucionalista, la aparición de nuevos partidos como Ciudadanos y la dificultad para conectar con el electorado catalán en un contexto de alta tensión política contribuyeron a estos resultados desfavorables para el partido.