Pere Aragonès, en un momento de su intervención

Aragonès defiende la amnistía: ''Es un paso importante, pero no es el último''

El president de la Generalitat ha intercambiado reproches con varios senadores y presidentes autonómicos del PP

El president de la Generalitat, Pere Aragonès ha comparecido, este lunes 8 de abril, en el Senado para defender la amnistía en un escenario que, como era esperable, no era propicio para sus intereses, con una gran hostilidad por parte de presidentes de comunidades autónomas y senadores del PP.

Aragonès ha dicho que el referéndum es "legal, posible y necesario", y que únicamente se ha abordado "por la vía de la represión". El republicano ha recordado que, tanto Salvador Illa como Miquel Iceta habían manifestado que no habría amnistía.

"Votar nunca puede ser un delito", ha añadido, diciendo que acude al Senado porque "Cataluña está harta de recibir golpes" y ha añadido que "no nos esconderemos". 

"Toda la represión policial y judicial que aún hoy sufren muchas personas que permitieron el 1 de octubre de 2017 son la respuesta del estado a ello", ha dicho, asegurando que "la represión es ilegítima". "Nada de lo que se hizo fue ilegal", ha añadido, diciendo que la amnistía "debe reparar la represión", que es "un paso importante, pero no el último" y que sirve para "abrir una nueva etapa". "No entendemos de imposibles, Cataluña no entiende de imposibles", ha añadido, asegurando que su voluntad es que "se pueda vivir plenamente en catalán en Cataluña.

Ha apuntado que seguirá negociando para poder celebrar un referéndum mientras sigue "velando por los servicios sociales". "El actual sistema de financiación es una losa para Cataluña, es injusto", ha dicho, diciendo que es la tercera comunidad que más aporta y la decimocuarta en recibir.

"Humillación"

"La amnistía supone un golpe mortal para nuestro sistema constitucional" y "supone la humillación del estado frente a golpistas e independentistas", son algunas de las declaraciones de senadores del PP a las que ha respondido Aragonès.

A diferencia de la anterior ocasión en la que acudió a la Cámara Alta, el líder republicano se ha quedado durante la totalidad de la sesión para escuchar las intervenciones de los senadores.

La Ley de Amnistía se aprobó en el Congreso el pasado 14 de marzo, pero ahora debe pasar por el Senado, donde la mayoría del PP paralizará su aprobación definitiva, que se prevé para finales del mes que viene.