Imagen del Parlamento Europeo

Así fueron las dos últimas elecciones europeas

Los ciudadanos acuden este domingo a las urnas en España tras 2014 y 2019, cuando irrumpieron Podemos y Vox

Este domingo, 9 de junio de 2024, los ciudadanos españoles acudirán nuevamente a las urnas para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo. A medida que nos acercamos a esta importante fecha, es interesante echar un vistazo a los resultados de las elecciones anteriores en 2014 y 2019 para entender las tendencias y cambios en el panorama político español.

Las elecciones europeas de 2014, celebradas el 25 de mayo, reflejaron un contexto político marcado por la crisis económica y un creciente descontento ciudadano con los partidos tradicionales. El Partido Popular (PP) se alzó como el ganador de estos comicios, obteniendo un 26.09% de los votos y 16 escaños. A pesar de la victoria, este resultado mostró una disminución significativa en el apoyo al PP en comparación con elecciones previas.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) quedó en segundo lugar con un 23.01% de los votos y 14 escaños. Este resultado también fue visto como una pérdida para el PSOE, que tradicionalmente había sido uno de los partidos más fuertes en España.

Un fenómeno notable en estas elecciones fue la aparición de nuevos actores en el escenario político. Podemos, un partido emergente en aquel momento, obtuvo 5 escaños, reflejando el deseo de los votantes por un cambio y nuevas alternativas políticas. Izquierda Unida (IU) consiguió 6 escaños, mientras que Unión Progreso y Democracia (UPyD) y Coalición por Europa (CEU) obtuvieron 3 escaños cada uno. Ciudadanos, otro partido emergente, logró 2 escaños.

La participación en estas elecciones fue del 43.81%, una cifra relativamente baja que indicaba un cierto grado de apatía o desinterés por parte del electorado en el contexto de las elecciones europeas.

Cinco años después, el 26 de mayo de 2019, las elecciones europeas reflejaron un cambio significativo en las preferencias del electorado español. En esta ocasión, el PSOE se erigió como el partido ganador, obteniendo 20 escaños. Este resultado representó una recuperación y fortalecimiento del PSOE en la política española.

El PP, por su parte, quedó en segundo lugar con 12 escaños, mostrando una disminución en su representación europea en comparación con 2014. Ciudadanos, un partido que había ganado relevancia en la política nacional, obtuvo 7 escaños, consolidando su presencia en el Parlamento Europeo.

Unidas Podemos consiguió 6 escaños, mientras que Vox, un partido de derecha emergente, logró 3 escaños con un 6.20% de los votos. Ahora Repúblicas, una coalición de partidos regionales como ERC, EH Bildu y BNG, también obtuvo 3 escaños.

La participación en estas elecciones fue notablemente alta, alcanzando el 64.29%. Este incremento se debió en gran parte a la coincidencia de las elecciones europeas con las municipales y autonómicas, lo que tradicionalmente ha aumentado la participación ciudadana.

A lo largo de la última década, hemos observado una evolución significativa en el comportamiento electoral de los ciudadanos españoles en las elecciones europeas. La emergencia de nuevos partidos y la fluctuación en el apoyo a los partidos tradicionales han caracterizado este periodo.

Para las elecciones de este domingo, 9 de junio de 2024, se espera que estos patrones continúen evolucionando. La participación será un factor crucial a observar, especialmente considerando los antecedentes históricos. Las elecciones europeas de 1994 aún mantienen el récord de participación más alta en solitario, con un 59.14%, pero las elecciones de 2019 demostraron que la coincidencia con otros comicios puede llevar a una mayor implicación ciudadana.