Laia Estrada

La CUP no tiene claro que el PSC facilite la investidura de Puigdemont

Han trasladado la necesidad de "trabajar para que la Mesa del Parlament sirva para garantizar derechos"

La CUP ha trasladado a Junts su "escepticismo" sobre la posibilidad de que el PSC facilite la investidura del expresidente de la Generalitat y candidato de Junts+ a la reelección, Carles Puigdemont.

En un comunicado este viernes, los anticapitalistas han explicado que se lo han transmitido en la primera reunión que han mantenido con Junts tras las elecciones catalanas del 12 de mayo, y también han detallado que se han reunido con ERC y Comuns.

La CUP ha reclamado que Junts "explique públicamente las condiciones de esta supuesta abstención" del PSC, y han añadido que las políticas que ha defendido el espacio de Puigdemont durante la campaña no corresponden, a su juicio, a un marco de soberanía en el que la economía esté al servicio de la mayoría y no de las grandes fortunas.

"Sociovergencia"

"Cualquier gobierno que pase por el apoyo al PSC o por parte de este supondrá un retroceso en políticas nacionales y aboca a una sociovergencia para la próxima legislatura. Ante este panorama los anticapitalistas se enmarcan en un proceso de autocrítica y avance en una estrategia para articular un proceso de unidad popular en el marco del proceso de refundación del Garbí -un proceso de debate estratégico y organizativo iniciado el pasado mes de octubre- y llaman a la izquierda por el análisis conjunto y en profundidad y ponerse a trabajar con urgencia para revertir esta situación y poder dar respuesta a la crisis climática, social y nacional", han avisado los 'cupaires'.

También han criticado que PSC y Junts, a quienes sitúan como las dos fuerzas que optan a gobernar el Parlament, "tienen programas y políticas similares tanto en el terreno del impulso del Hard Rock y las carreteras, en el terreno económico y social, pero también en el terreno de que la solución del conflicto pasa por Madrid".

Los anticapitalistas han trasladado en las primeras reuniones tras el 12M le necesidad de "trabajar para que la Mesa del Parlament sirva para garantizar derechos, defender la soberanía del Parlament, los derechos de sus diputados y diputadas y hacer frente a la represión del Estado". Ante la falta de Govern, el tablero político sigue abierto.