La candidata de la CUP a las elecciones catalanas, Laia Estrada, en Valencia, en la manifestación de la Diada Nacional del País Valencià, el 27 de abril de 2024.

La CUP pide una jornada laboral inferior a la propuesta por Yolanda Díaz

Los independentistas reclaman que sea de 30 horas semanales, por debajo de la propuesta de 37,5 horas

**La CUP propone jornada laboral de 30 horas y salario mínimo de 1.600 euros durante el Día del Trabajador**

En un 1 de Mayo marcado por la actividad política ante las próximas elecciones del 12 de Mayo, la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) ha destacado con una propuesta audaz durante una manifestación anticapitalista. La líder de la formación, Laia Estada, ha abogado por una jornada laboral de 30 horas semanales y un salario mínimo de 1.600 euros netos repartidos en 14 pagas, desafiando las actuales condiciones laborales que establecen un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.134 euros y una jornada de 40 horas semanales, incluso quedando por debajo de la propuesta de 37,5 horas de la ministra Yolanda Díaz.

"Estas propuestas son de justicia y buscan repartir el trabajo y la riqueza de manera equitativa," remarcó Estrada durante la manifestación. Criticó las declaraciones triunfalistas sobre la creación de empleo en un contexto de encarecimiento del costo de vida, calificándolas como "una broma de mal gusto". Enfatizó la necesidad de abordar la lucha de clases y señaló que "los ricos nos están ganando por goleada".

En referencia a otras propuestas de reducción de jornada laboral, Estrada consideró que la reducción hasta las 37,5 horas es "totalmente insuficiente". También lanzó un aviso a Junts, advirtiendo que si buscan una república donde gane una minoría, estarían reproduciendo los mismos problemas que critican en el Estado español.

Estas declaraciones se produjeron durante la manifestación anticapitalista del 1 de Mayo, convocada por la Mesa Sindical de Catalunya, integrada por sindicatos alternativos, en la que se reunieron cerca de 2.000 personas. La movilización se centró en la lucha contra la precariedad laboral y también abogó por la libertad de Palestina.

La jornada transcurrió sin incidentes notables, con un ambiente de reivindicación y protesta, reflejado en las consignas de los manifestantes y en la variedad de entidades y grupos presentes en la movilización. Entre las demandas expresadas estuvieron también temas como la defensa de las pensiones, la oposición al capitalismo y a los sindicatos mayoritarios, así como muestras de solidaridad con diversas causas internacionales como la situación en Ucrania y la lucha contra la discriminación LGTBI.