El presidente del PP de Cataluña y candidato a las elecciones catalanas, Alejandro Fernández (i) y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo

Feijóo coloca una lista incómoda para Alejandro Fernández en el PP catalán

Así se refleja en la composición de la lista electoral para el 12M, que está repleta de personas cercanas a otros líderes de los populares en Cataluña

Aunque Alberto Núñez Feijóo cedió ante la presión y permitió que Alejandro Fernández fuera el candidato del PP para las elecciones catalanas del 12 de mayo, parece que el control de la campaña sigue estando en manos del líder gallego. Esto se refleja en la composición de la lista electoral de Fernández, que está repleta de personas cercanas a otros líderes del PP catalán, como Dolors Montserrat, Xavier García Albiol o Alberto Fernández Díaz.

Según diversos medios, ninguno de los diez primeros puestos de la lista del PP estará ocupado por personas de confianza de Fernández. Entre los seleccionados se encuentra Manu Reyes, alcalde de Castelldefels y favorito de Feijóo para liderar el PP catalán en el futuro; Àngels Esteller, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona y cercana a Fernández Díaz; y Santi Rodríguez, diputado en el Congreso y secretario general del PP catalán, aunque inicialmente no era la elección de Fernández como su mano derecha.

Además, como número uno del PP por Lérida, la base del partido ha establecido a Montse Berenguer, funcionaria en activo de la Generalitat de Cataluña. Y, por parte de Tarragona, el número uno será Pere Huguet, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Salou hasta hace un año, y actual diputado de los populares en el Congreso por la circunscripción tarragonense.

Estos movimientos estratégicos parecen indicar un intento de la dirección nacional del partido de mantener el control sobre Fernández en el Parlament. Aunque las encuestas sugieren que el PP podría obtener hasta 15 escaños en Cataluña, la dirección del partido parece querer asegurarse de que Fernández no escape a su influencia.

El manejo de la lista electoral por parte de Feijóo puede ser interpretado como una compensación por aceptar a regañadientes la nominación de Fernández como candidato presidencial. Estos movimientos sugieren una estrategia cuidadosamente diseñada para mantener a Fernández bajo control y para asegurar que otros miembros del partido puedan asumir roles prominentes en caso de que los resultados electorales no cumplan con las expectativas del PP.