La ministra de Sanidad, Mónica García

Polémica por el cambio de postura de la ministra de Sanidad entre Madrid y Cataluña

García ha justificado el cierre de camas en Vall d'Hebron tras haber criticado algo similar bajo la gestión de Ayuso

La política es un terreno fértil para los cambios de postura, donde las opiniones pueden transformarse según cambian los roles y las responsabilidades. Un ejemplo reciente de esto es el caso de Mónica García, ministra de Sanidad en España, cuya perspectiva sobre el cierre de camas en verano ha generado un intenso debate público.

En sus días como figura destacada de la oposición en Madrid, García no dudaba en criticar vehementemente la gestión de la entonces presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, especialmente en lo que respecta al cierre de camas en hospitales durante los meses estivales del año 2020. Sin embargo, hoy en día, con un asiento en el poder, sus opiniones parecen haber dado un giro sorprendente.

García, ahora en el cargo de ministra de Sanidad, ha defendido públicamente el cierre de camas en verano como algo normal y necesario. En sus propias palabras, "todos los veranos se cierran camas, en esto no hay ninguna novedad". Además, argumenta que todas las comunidades autónomas llevan a cabo prácticas similares, ya que los profesionales de la salud tienen derecho a disfrutar de sus merecidas vacaciones.

Sin embargo, lo que ha llamado la atención es la contundencia de sus críticas pasadas hacia el cierre de camas durante la gestión de Ayuso. En una declaración particularmente llamativa, García comparó el cierre de camas con las acciones urbanísticas de Ayuso, sugiriendo una discrepancia entre lo que se hacía y lo que se decía.

Pero el debate no se limita al ámbito político. La propuesta de cierre de camas en verano ha generado preocupación entre los profesionales de la salud mental, quienes consideran que se está confundiendo la salud mental con la felicidad. Esta preocupación refleja la complejidad de gestionar la salud pública, donde las decisiones pueden tener repercusiones imprevistas en diferentes áreas de la atención médica.

Ante las críticas y preocupaciones expresadas por varios sectores, la respuesta de García ha sido firme, defendiendo la medida como una práctica habitual y necesaria. Sin embargo, las solicitudes de soluciones por parte de las consejerías de salud de las comunidades autónomas siguen en pie, buscando garantizar que los hospitales cuenten con el personal necesario durante la temporada de vacaciones.