El Pleno del Parlament de Cataluña

La presidencia del Parlament, el primer gran pacto que podría dinamitar la legislatura

Todo el mundo tiene los ojos puestos en la investidura del presidente catalán, pero antes toca abrir el Parlament

Los partidos políticos tendrán que realizar una negociación clave antes de empezar a hablar del posible candidato a la investidura: elegir al presidente del Parlament y formar la Mesa. Si no se ponen de acuerdo, no habrá una figura que designe a los posibles candidatos a la investidura, y la legislatura habrá muerto instantáneamente.

El nuevo presidente del Parlament que se elija el 10 de junio tendrá en sus manos designar al candidato que se presentará en primer lugar a una investidura, y se prevé que la decisión esté entre el candidato socialista, Salvador Illa (ganador de las elecciones) o bien el de Junts+, Carles Puigdemont, segundo.

Para elegir a uno de los dos candidatos, la nueva presidencia debe proponer un candidato tras reunirse con todos los grupos parlamentarios para conocer qué candidato tiene más opciones de superar la investidura.

Las negociaciones entre los partidos para elegir la composición de la Mesa del Parlament pueden ser claves de cara a una futura investidura.

Así funciona el proceso de investidura

El candidato propuesto presentará al pleno su programa de gobierno, solicitando la confianza de la Cámara, y tras un debate, se procederá a la votación para que sea investido con los votos de la mayoría absoluta de 68 diputados en primera votación.

En el caso de que no se apruebe el candidato, se podrá someter dos días después a segunda votación, en la que bastará la mayoría simple; y si tampoco supera esta segunda votación, se tramitará una nueva propuesta.

Si han pasado dos meses desde la primera votación de investidura y no se ha podido elegir a ningún candidato, el Parlament se disolverá automáticamente y el presidente de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès, deberá convocar nuevas elecciones de manera inmediata para que se hagan en 47 días después de la convocatoria, con una campaña electoral reducida a 8 días.

La constitución del Parlament

En el proceso hacia la investidura, el primer paso es constituir el Parlament y la Presidencia de la cámara, con una sesión que se deberá celebrar como tarde el 10 de junio, 20 días hábiles después de las elecciones, según el reglamento de la cámara.

Después, el presidente o presidenta de la Cámara tendrá 10 días hábiles para proponer un candidato a la investidura, un plazo que finalizaría el 25 de junio.

La Presidencia del Parlament se elige en una votación en que los diputados escriben en papeletas su candidato: en primera ronda se escoge el candidato que logre la mayoría absoluta --68 votos-- y, si nadie es investido, la segunda ronda repite el proceso para decantarse hacia uno de los dos candidatos más votados.

En la segunda ronda, en caso de paridad entre candidatos, se repite la votación hasta cuatro veces y, si se mantiene el empate, se considera elegido el candidato del grupo parlamentario con más diputados.

Quien salga elegido presidente de la cámara hará una ronda de consultas con los grupos para escoger quién va primero a la sesión de investidura para presidir la Generalitat.

Dos candidatos se postulan para ir a la investidura

Las elecciones de este domingo han dado la primera posición al PSC, con 42 diputados, seguido por Junts+, con 35, y ninguno de los dos tienen mayoría para asegurarse la investidura.

Tras conocer los resultados, Illa defendió el domingo que "corresponde al PSC liderar esta nueva etapa" y prometió que, en el momento en que se haya constituido la Mesa del Parlament, manifestará su voluntad de presentar la candidatura para presidir la Generalitat.

El candidato de Junts+, Carles Puigdemont, ha asegurado este lunes que, si se cuentan los diputados de ERC, un eventual Govern liderado por independentistas tiene más apoyos que la suma entre PSC y Comuns Sumar, y ha reiterado que quiere presentarse a un debate de investidura para presidir la Generalitat.