Carles Puigdemont en un fotomontaje con el mapa de Cataluña

Puigdemont quiere secuestrar la democracia catalana a través de un pacto en Madrid

Comín ha asegurado que retirarán el apoyo a Sánchez si el PSC no inviste a Puigdemont

Se podía pensar muchas cosas de Junts per Catalunya y de Puigdemont, pero cuesta creer que ni siquiera acepten la democracia del que dicen que es su pueblo. El pasado 12 de mayo los catalanes acudieron a las urnas y dictaron sentencia, quitando a los partidos independentistas la mayoría en escaños que han venido disfrutando en los últimos años en el Parlament.

Las fuerzas soberanistas catalanas obtuvieron el 43% de los votos en estos comicios, frente al 57% de los partidos unionistas, por lo que el bloque independentista perdió claramente. Pero Carles Puigdemont no ha aceptado el resultado que han proyectado los catalanes en las urnas, y pretende secuestrar la democracia de su territorio exigiendo su investidura a cambio de un pacto en el Congreso, en Madrid. Insólito pero cierto. 

Solo un día después de aprobar la amnistía, y mostrando la facilidad con la que se mueven los de Junts en el plano de la traición, han lanzado un últimátum a Pedro Sánchez: si el PSC no facilita la investidura de Carles Puigdemont, Junts retirará el apoyo al Gobierno de Madrid. Es decir, quieren que el partido ganador de las elecciones apoye al segundo para ser investido, un hecho que nunca ha sucedido por no tener el más mínimo sentido. 

La amenaza ha llegado por parte del candidato de Junts a las elecciones europeas, Toni Comín, que ha avisado al PSOE de que "si quiere que el acuerdo de Bruselas prospere" - el pacto entre PSOE y Junts para la investidura de Pedro Sánchez- debería facilitar la investidura del expresidente de la Generalitat y candidato de Junts a la reeleción, Carles Puigdemont. "Lo que debería hacer el PSOE es, si quiere que el acuerdo de Bruselas prospere, facilitar esta investidura" de Puigdemont, ha advertido Comín en una rueda de prensa este viernes. 

Ha asegurado que facilitar la investidura de Puigdemont no es una cláusula del acuerdo de Bruselas, pero considera que es "coherente y consecuente" con este pacto y una consecuencia del mismo. Es decir, en Junts consideran que sus pactos están por encima del voto de los catalanes. 

Los de Junts se agarran a una suma que solo entienden ellos para justificar que Puigdemont sea president. Comín ha asegurado que ninguno de los bloques del Parlament tiene mayoría absoluta, y ha señalado que el "unionista progresista" del PSC y Comuns suma 42 apoyos, mientras que el independentista, formado por Junts, ERC y la CUP tendría 59. Pero se olvidan de que ERC no les va a apoyar, ni la CUP, y que Illa les ha ganado las elecciones superándoles en 6 puntos porcentuales. 

Pero en Junts pasan de las sumas, y de las restas, y siguen asegurando que "hay un bloque que tiene más apoyos, que es el independentismo". Como si a base de repetir mil veces una mentira se fuese a convertir en verdad. O puede que piensen que la única verdad es la suya, porque creen que Cataluña es de su propiedad y, como se dice habitualmente, "en mi casa mando yo".