Jóvenes sintiéndose solos

El 25% de los jóvenes afirman sentirse solos

El porcentaje de jóvenes que han sufrido acoso es casi el doble entre aquellos que padecen soledad no deseada que los que no la padecen

El 25,5% de los jóvenes españoles de entre 16 y 29 años aseguran sentirse solos en la actualidad. Esta cifra llega al 69% si se suma a las personas de este mismo rango de edad que se han sentido solas en algún momento de su vida.

Esto es lo que dice el 'Estudio sobre juventud y soledad no deseada en España' impulsado por SoledadES, el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada de Fundación ONCE, en colaboración con Ayuda en Acción.

Para la elaboración del estudio se han realizado entrevistas telefónicas a un total de 1.800 personas de entre 16 y 29 años residentes en España.

El informe arroja entre sus conclusiones la de que la realidad y la percepción de la soledad no deseada entre la juventud coinciden.

Una soledad extendida

El 77,1% de los entrevistados afirman conocer a otras personas de su edad que puedan sentirse solas sin desearlo.

También señala que tres de cada cuatro jóvenes que dicen sufrir soledad no deseada (75,8%) aseguran sentirla desde hace más de un año, y casi la mitad (45,7%) desde hace más de tres.

Los autores aclaran que la pandemia es la causa de esta situación solo para el 20,4%, por lo que el resto no lo atribuyen al coronavirus.

El 71,4% de los jóvenes que se sienten solos manifiestan sufrir este problema "con frecuencia" y el 30,5% lo acusan sobre todo por las noches.

La investigación subraya que la soledad juvenil afecta más a mujeres (31,1%) que a hombres (20,2%), a jóvenes de entre 22 y 27 años, a personas en desempleo, en riesgo o situación de pobreza, que han sufrido acoso escolar o laboral, con mala salud física o mental, con discapacidad, origen extranjero o que son LGTBI, entre otras condiciones.

El texto revela que la prevalencia de soledad no deseada en jóvenes de hogares con dificultades económicas es casi el doble que los que llegan bien a fin de mes (36% frente a 19,4%).

También destacan que el porcentaje de personas que han sufrido acoso escolar o laboral alguna vez en su vida es casi el doble en el grupo de jóvenes que padecen soledad no deseada que en el formado por los que no la padecen (58,1% frente al 32,1%).

La encuesta muestra también que cuatro de cada diez personas jóvenes en España han vivido una experiencia de este tipo, "lo que subraya la necesidad de abordar este fenómeno con carácter de urgencia".

El éxito o fracaso estudiantil, relacionado con la soledad

El éxito o el fracaso estudiantil está relacionado también con la soledad, según este estudio. Hay una prevalencia de soledad en la juventud que ha repetido curso alguna vez frente a la que no ha repetido.

De hecho, el rendimiento académico bajo es un factor que tiene mucha o bastante influencia en la soledad según el 57,1% de las personas que la sufren.

El estudio pone también de manifiesto la relación existente entre los problemas de salud mental y la soledad no deseada de la juventud.

Así, las personas jóvenes con problemas de salud mental percibida o diagnosticada tienen una probabilidad 2,5 veces mayor de sufrir soledad no deseada; quienes viven con ansiedad o depresión, un 89,2% más; aquellas que reconocen tener una baja autoestima, un 83,2% más, y las que han tenido pensamientos suicidas, un 81,1% más.

En la misma línea, detalla que las personas de origen extranjero o LGTBI sufren mayores tasas de soledad.

Por lo tanto, explican los autores, la importancia de la soledad no deseada está entrelazada con la de otros ámbitos de la política, como la salud, especialmente la mental, la inclusión social o la lucha contra la discriminación.

Además, añaden que la relación de la soledad con estas variables es en ocasiones unidireccional, es decir, la orientación sexual o el origen generan una mayor probabilidad de sufrir soledad, pero no a la inversa.

En cambio, la relación de la soledad con otras variables es bidireccional: los problemas de salud mental generan una mayor soledad, y a la inversa, la soledad es perjudicial para la salud mental.

La investigación concluye que las redes sociales digitales no son importantes para la soledad.