Papa Francisco - LGTB

El desprecio del Papa a los homosexuales: ''Ya hay demasiado mariconeo''

En italiano la palabra usada por el Papa fue "frociaggine" que se traduce en español como "maricón"

El Papa ha pedido a los obispos italianos que impidan entrar en los seminarios a personas homosexuales y ha dicho en tono coloquial que hay "demasiado ambiente maricón en ciertos seminarios", según una información del diario italiano La Repubblica que cita fuentes episcopales.

Según fuentes episcopales citadas por 'Il Corriere della Sera', la frase del Papa ha sido recibida con algunas "risas incrédulas" ya que "era evidente que el Papa no era consciente de lo ofensiva que resulta esa palabra en italiano". En italiano la palabra usada por el Papa fue "frociaggine" que se traduce en español como "maricón".

En una reunión a puerta cerrada y sin periodistas, Francisco habría dicho: "Creo que hay demasiado ambiente marica en ciertos seminarios". En cualquier caso, el Papa habría pedido a los prelados que los "acompañen" con "respeto y delicadeza" a los candidatos rechazados, tras constatar que a su juicio es mejor que los homosexuales no entren en el seminario, pero que si entrar en si es mejor que no se conviertan en sacerdotes.

Las palabras del Papa coinciden con lo que establece la "Instrucción" preparada por el Vaticano en 2005 y confirmada por él mismo en 2016. "La Iglesia no puede admitir al seminario y a las órdenes sagradas a quienes practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o sostienen la así llamada cultura gay", puede leerse en el texto.

La reunión de Francisco con los obispos italianos ha tenido lugar días antes de la asamblea general que cada año celebra la Conferencia Episcopal Italiana, como él como obispo de Roma.

2013, el año en el que se pronunció por primera vez sobre la homosexualidad

En 2013, recién nombrado Pontífice, el Papa Francisco se pronunció por primera vez sobre la homosexualidad durante un vuelo. En esa ocasión, mostró su respeto hacia la comunidad LGBTQ+, marcando un punto de inflexión en la actitud de la Iglesia Católica hacia este colectivo.

Diez años después, la polémica resurgió cuando el Papa Francisco permitió la bendición de parejas del mismo sexo. Aunque dejó claro que estas uniones no serían equiparables al matrimonio, el gesto fue visto como un avance significativo y provocó debates tanto dentro como fuera de la Iglesia.

A lo largo de su papado, Francisco ha mantenido distintos posicionamientos sobre la homosexualidad, aunque sin cambiar significativamente la doctrina tradicional de la Iglesia. Su postura ha sido interpretada como un equilibrio entre el respeto a las personas homosexuales y la adhesión a las enseñanzas católicas.