Una embarcación de Salvamento Marítimo rescata a 190 migrantes que llegaron anoche en una patera, en el puerto de la Restinga de El Hierro, a 6 de junio de 2024

Diocesis de Canarias intensifican la atención a los migrantes

"Queremos que puedan tomar la decisión de migrar o quedarse", explican

Las diócesis de Canarias han intensificado la atención a migrantes a través del proyecto 'Hospitalidad Atlántica' que busca fomentar recursos y espacios seguros a personas en situación irregular que llegan a las islas, ante el incremento de llegadas que se prevén para los meses de verano. Solo en la jornada del pasado jueves arribaron a las islas más de medio millar de personas en situación irregular.

"Queremos que las personas puedan tomar la decisión de migrar o quedarse", ha explicado Jesús Alberto González, laico y delegado de Pastoral de Migraciones de la diócesis de Tenerife.

El proyecto surgió del departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE), apoyada también desde el Vaticano a través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y en la actualidad forman parte 10 países y 26 diócesis de Europa y África.

El objetivo de esta iniciativa es poner en comunicación a los países de tránsito y destino, para así facilitar espacios y recursos seguros a las personas migrantes que optan por estas rutas. Así, sus impulsores quieren ofrecer "información veraz" en los países de origen y tránsito sobre los peligros de la ruta, dificultades legales en Europa y sus derechos en la frontera.

Los participantes en este proyecto buscan también facilitar a los migrantes en tránsito espacios seguros para su cuidado integral atendiendo a necesidades sociales, sanitarias, psicológicas y educativas a lo que contribuye también la Red de África y Europa para la Movilidad Humana (RAEMH), que cuenta con 11 miembros y está financiada por Cáritas España, Cáritas Italia y Secours-Catholique-Cáritas Francia.

En el mensaje 'Dios camina con su pueblo', con motivo de la Jornada Mundial del Migrantes y del Refugiado, que se celebra el 29 de septiembre, el Papa ha pedido unirse en oración por todos aquellos que han tenido que abandonar su tierra en busca de condiciones de vida dignas: "Sintámonos en camino junto con ellos, hagamos juntos 'sínodo' y encomendémoslos a todos, así como a la próxima asamblea sinodal, a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, signo de segura esperanza y de consuelo en el camino del Pueblo fiel de Dios".

Francisco ha recordado que el "encuentro con el migrante, como con cada hermano o hermana necesitados es también un encuentro con Cristo". "La realidad fundamental del éxodo, de cada éxodo, es que Dios precede y acompaña el caminar de su pueblo y de todos sus hijos en cualquier tiempo y lugar", continúa el Pontífice en su mensaje.