Fundacio La Manreana

Fundación La Caixa apoya a La Manreana en las sesiones de intervención asistida

La entidad social recibe una aportación económica de 5.000 euros de la Fundación “la Caixa” a través de CaixaBank

Hace más de 14 años (año 2010) que el número de familias y entidades beneficiarias de la Fundación La Caixa no ha parado de crecer, así como los sueños y las ilusiones de todo el equipo que trabaja cada día, para tirar adelante un proyecto de calidad. La entidad trabaja por la inclusión de personas desde la visión que la diversidad es un elemento enriquecedor en nuestra sociedad, las diferencias nos complementan, nos enseñan y nos ayudan aprender día a día.

La Fundación la Manreana ofrece a multitud de familias de niños, niñas y jóvenes de las Tierras de Lleida intervenciones preventivas o de reeducación de algún aspecto de su desarrollo. Además de las entidades de adultos con diversidad funcional que realizan sesiones grupales, cerca de unas cincuenta familias y niños provenientes de CRAEs reciben, cada semana, una atención integral a nuestro espacio inclusivo, de mano del equipo interdisciplinario que nos caracteriza. Se atienden familias y, en muchos otros derivados por los servicios de Cdiap, Csmij u otros profesionales de la educación, la estimulación temprana o la salud mental de la zona.

Fundación La Manreana ha recibido el apoyo de la Fundación “la Caixa”, a través de CaixaBank, con una aportación económica de 5.000 euros, por las sesiones de intervención asistidas con caballos dirigidas a aumentar la calidad de vida de particulares y entidades organizadas mediante la interacción entre el animal y el ser humano. Gracias al movimiento tridimensional y la temperatura corporal del caballo se pueden tratar patologías físicas y psicológicas. 

El trabajo asistido con caballos es una modalidad terapéutica que utiliza los beneficios físicos y psicológicos que proporciona el caballo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas. El vínculo que se genera al relacionarse con el caballo y las connotaciones positivas del entorno rural, permiten trabajar aspectos de ámbito emocional, social y relacional.

A medida que transcurren las sesiones, a través de actividades cotidianas como la cura, la limpieza y la alimentación del animal, se establece un vínculo emocional entre la persona y el caballo que se convierte en el eje básico del proceso terapéutico.