Jaume Collell, en una imagen promocional

Jaume Collell: ''Serrat sigue trabajando, porque su oficio no se deja nunca''

El periodista, músico y actor ha escrito el libro 'Serrat, la música de una vida'

Jaume Collell ha publicado el último gran libro sobre la figura de Joan Manuel Serrat. Pese a que rechaza cualquier etiqueta y prefiere no situar al cantautor en una clasificación de importancia, en la conversación se nota la admiración y el conocimiento sobre la figura del inolvidable artista de El Poble-sec.

Serrat, la música de una vida. ¿De dónde le viene la fascinación por su figura? 

Del mismo lugar de donde le pueda venir a usted, o a cualquiera que lo conozca. No soy lo que se dice un serratià, no soy nada, ni socialista, ni independentista, ni reaccionario… Lo que pasa es que como espectador, oyente, consumidor cultural, me gusta toda manifestación artística que me aporta algún tipo de vivencia, de sentimiento. Y esto puede ser para disfrutarlo en solitario o para compartirlo con otras personas.  

La música catalana en el tardofranquismo, la Transición y la democracia no se entiende sin Serrat… 

Cualquier artista que se expresa lo hace a través de estímulos que capta en la naturaleza. No creo en el concepto de creación, únicamente Dios es creador. Pero todo está en la naturaleza, y el artista tiene una sensibilidad especial para captar lo que hay en ella. Y entender su orden escondido, que no todo el mundo sabe ver. 

Picasso decía “yo no busco, encuentro”. Y Serrat fabrica canciones gracias a que algunos antepasados le abrieron camino. De pequeño escuchaba grupos de caramelles en la calle, aunque en la década de 1960 empezaron a nacer grupos modernos. En la misma calle donde vivía se originan Los de la Torre, que amenizaban los bailes de fiestas mayores. De la misma época son Los Cheyennes y Los Salvajes, grupos importantísimos para esa generación. 

Pero de donde también saca ‘agua a cubos’ es la radio, que estaba en todas las casas y entraba por los patios de luces. De ahí se inspira en la copla española, con nombres como Concha Piquer. Flamenco, cançó catalana tradicional, … Recupera también clásicos como El ball de la civada

¿Dónde lo situaría, por lo que respecta a la importancia para la música catalana? 

Yo no soy nadie ni para ponerlo en un podio, en primera, segunda o tercera posición, o para dejarlo fuera. 

Un detalle de la portada del libro
Un detalle de la portada del libro | Debate

¿Su figura ha ido más allá de la música? ¿Hay algún aspecto o episodio que destaque en el libro que en el imaginario colectivo sea desconocida? 

Destaco que en la Antigua Grecia no se podía ser poeta sin ser músico. La música y la poesía son el mismo género. Una poesía lleva música dentro, y ritmo. Serrat es un músico y un poeta y ha musicado autores como Antonio Machado, Joan Salvat-Papasseït… y descubrió a Miguel Hernández para el gran público. 

Serrat, cuando estudiaba, hace las milicias. Allí, con un grupo de amigos, forma una banda, que pasa sin pena ni gloria. Ahí ya empieza a escribir canciones. 

También entro en la época en la que iba a Eurovisión. Él quería cantar en catalán y no le dejaron. A mí no me interesa nada, porque al final se entra en un debate identitario, y los debates identitarios en este país han hecho mucho daño. Otro aspecto desconocido es que los arreglos de La, la, la, que finalmente es la canción elegida para representar a España, los confían a un compositor que había escrito Strangers in the night

La, la, la había salido de un concurso que había convocado Televisión Española. En ese concurso participaron también Augusto Algueró, Juan y Júnior, Serrat (con la canción El titiritero) y El Dúo Dinámico (con La, la, la). El jurado optó por una decisión salomónica: La, la, la sería la canción, pero la interpretaría Serrat.  

Y le montaron una gira de 6 semanas por Europa, con entrevistas para darse a conocer. Al final, por un tema anecdótico, aparece la cuestión del catalán, ya que en ese momento había un fuerte movimiento de la recuperación de la lengua. 

Al régimen franquista le interesaba ganar el festival para lavar su imagen y mostrar que todo había cambiado en España y ya había ‘mercadeado’ los votos.  

Entonces, en lugar de Serrat se presenta Massiel y ganó el festival. ¿Habría ganado Serrat? Naturalmente. 

Lo que le pasó a Serrat fue que estuvo más de 10 años vetado en TVE y Radio Nacional, lo que suponía desaparecer de todos los medios oficiales. Su figura estuvo prohibida y no volvería allí hasta mucho tiempo después. 

¿Qué artistas actuales cree que representan mejor su legado? 

Creo que todos, obviamente unos más que otros. Los cantautores más que los rockeros, por descontado. Serrat es una persona muy generosa que nunca ha dudado en ayudarlos y él puede sentirse muy afín a personas como Miguel Poveda. Decir nombres sería despreciar a otros. 

Hace pocas semanas le dieron el Premio Princesa de Asturias de las Artes. ¿Él le da importancia a ese tipo de reconocimientos? 

A este, en especial, sí. Le da una satisfacción absoluta. Pero quiero apuntar que Serrat no se ha retirado, de hecho le he visto cantar en un par de ocasiones desde que dio su último recital en el Palau Sant Jordi. Cantó en el homenaje a Joan Isaac, lo hará en un homenaje a Núria Feliu. Él no para, sigue escribiendo canciones. Y una canción, si se hace deprisa, se puede hacer en dos meses, pero otras veces puede tardar en escribirse toda una vida. 

 Así que a pesar de haber celebrado este último concierto en el Sant Jordi del que habla, sigue en activo... 

Sigue trabajando, porque el suyo es un oficio que no se deja nunca. Ahora se deja querer, es investido doctor honoris causa, recoge medallas... Va donde le llaman, pero elige. Está en un punto de tranquilidad absoluta, en el que recibe lo que ha sembrado.