La obra 'Las doce de allá' en un teatro

'Las doce de allá' en el ciclo de teatro latinoamericano (Sala Fénix)

La identidad y el desarraigo son los ejes de un texto dramático de la Compañía Polaroid que presenta la Sala Fénix

Barcelona celebra estas semanas un ciclo de teatro latinoamericano que tiene como protagonista a la República Argentina y desea acercar al público catalán la creación dramática que se desarrolla en los teatros de la otra orilla del Atlántico. Este proyecto se desarrolla en diversos espacios de proximidad, uno de ellos la sala Fénix de la calle Riereta donde se ha presentado “Las doce de allá”, montaje cuya dramaturgia firma la compañía Polaroid formada por Francisco Baglietto, Pablo Vega, Achu Viotti.

Se trata de un texto dramático que, tal y como explican sus creadores, pretende de reflejar cómo “en la tierra prometida por los “nonos” (abuelos) los personajes asumen una nueva identidad pero no pueden evitar la sensación universal de desarraigo, que incluso desde los privilegios étnicos, legales y culturales que podemos habitar algunos migrantes, genera angustia frente a la identidad perdida y la eterna periferia que surge de la sensación de no haberse ido del todo y de no estar arraigado todavía”. Todo ello desarrollado en tres episodios o historias aderezadas por un escenografía esquemática pero sugerente.

El tono general de la obra es distendido y marcadamente humorístico lo que hace que los problemas de desarraigo o de identidad subyacentes no acentúen el dramatismo de las situaciones, sino que más bien lo atemperen. Todo ello con una interpretación que trata de resaltar la complicidad habida en la relación existente entre los tres personajes, de modo que estos se comportan con la naturalidad que sería propia de contextos reales. En este sentido resulta muy meritorio el trabajo actoral, aunque también sería desear que se evitara el exceso la reiteración del recurso a colocar las manos en los bolsillos, en gesto poco ortodoxo. Cabría así mismo añadir que el desarrollo de la acción dramática resulta en líneas generales correcto, aunque en la última fase, cuando los intérpretes se dedican a comer y beber con alguna más que figurada simulación, el ritmo se hace algo premioso.

Además de la Sala Félix han intervenido en el ciclo La Badabadoc con “Una” por la compañía Timbre 4, así como ”Familia de artistas” y “El tipo” de la compañía Moscú Teatro y la Sala Versus Glòries con “Como si pasara un tren” de la compañía Lorena Romanin.