El ministro de Transportes, Óscar Puente

Las medidas del ministerio de Óscar Puente para evitar más sabotajes y robos de cable

Ha habido dos episodios significativos entre el domingo 12 y el martes 14 de mayo

Los episodios de robo de cable de cobre han afectado, y mucho, a la normal circulación de los trenes en Cataluña. Más allá de los intercambios de culpabilidad, la realidad es que las voces que reclaman soluciones son las que se alzan con más cordura.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que será necesaria una inversión de 15 millones de euros para reponer todo lo dañado, y que el servicio de Rodalies tardará unos 2 meses en recuperar la normalidad.

Pero... ¿qué se puede hacer para evitar estos episodios de saboteo y robo? Según publica este miércoles El Confidencial Digital, Adif, el administrador de la infraestructura ferroviaria, ha iniciado el diseño de un plan anti-sabotajes para los trenes de Cercanías en Cataluña, siguiendo una orden directa del Ministerio de Transportes.

Cabe destacar que, en unos meses, la gestión de Rodalies pasará a manos de la Generalitat. Haya quien haya en el Palau, Adif planea ejecutar un proyecto de rehabilitación del cableado y de protección contra robos en la red de Cercanías.

Otras medidas que se implementarán incluyen la instalación de circuitos cerrados de televisión, detectores anti-intrusión y un aumento de las patrullas de seguridad propias. Además, se están diseñando actuaciones que actualmente se encuentran en fase de pruebas.

En el caso específico de Cataluña, en el Ministerio de Fomento existe “cierto recelo” respecto a la vigilancia de la red ferroviaria que realiza la policía autonómica, los Mossos d’Esquadra. De hecho, el mismo Puente también tuvo palabras críticas contra el trabajo de los Mossos.

¿Cobre fuera, aluminio dentro?

Puente ha comentado extensamente sobre las causas, sugiriendo que es muy extraño que alguien se esfuerce tanto por robar solo 40 metros de cable, con un valor en el mercado negro de no más de 500 euros.

Según fuentes consultadas por el mencionado medio digital, la sustitución del cobre por cable de aluminio será otra medida que la empresa pública emprenderá para evitar este tipo de ataques a la red de Cercanías, como ya se hizo previamente en las vías del AVE. Este material es menos atractivo para el robo por parte de las mafias.

Expertos en infraestructuras explican que el cable de cobre tiene, en comparación con el aluminio, mejor conductividad y puntos de conexión más seguros.

Sin embargo, esta desventaja se soluciona ahora utilizando cables de aluminio más gruesos y, por lo tanto, más resistentes al paso de la corriente eléctrica. Antes de la introducción de estas nuevas aleaciones, la exposición a los elementos provocaba que el metal se oxidara, creando problemas en los puntos de conexión.