Fotografía aérea del pantano de Sau

Los embalses de las cuencas internas catalanas duplican su nivel de agua en tres meses

Este aumento se debe a las lluvias registradas el último mes y medio

Los embalses de las cuencas internas catalanas han aumentado su nivel de agua del 14,4% al 32,03% en tres meses, después de que el 8 de marzo llegaran a su mínimo histórico y en comparación con los datos de este martes del informe del estado de los embalses de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA).

Según los datos, consultados por Catalunya Press, los embalses de las cuencas internas catalanas tienen actualmente 222,46 hectómetros cúbicos de agua.

Este aumento se debe a las lluvias registradas el último mes y medio, que han hecho que los embalses de las cuencas internas catalanes superen la capacidad que tenían el año pasado por estas mismas fechas, cuando estaban al 26,67%.

Por lo general los embalses han aumentado su capacidad: el Darnius Boadella está al 22,59%; Sau al 30,61%; Susqueda al 31,67%; La Baells está al 47,04%; La Llosa del Cavall, al 26,83%; Sant Ponç, al 34,31%; Foix y Siurana han reducido un poco su volumen (con el 68,77% y 2,34%, respectivamente); y Riudecanyes ha crecido y está al 2,48%.

Buenas cifras en el sistema Ter-Llobregat

En cuanto a los embalses que pertenecen al sistema Ter-Llobregat, que abastece a Barcelona y su área metropolitana y a Girona y a su entorno, se encuentran este martes al 33,60% de su capacidad con 205,67 hectómetros cúbicos de agua.

Estas cifras contrastan con las registradas por las mismas fechas el año pasado, cuando estos embalses estaban al 26,91% de su capacidad y tenían un total de 164,70 hectómetros cúbicos.

El bajo nivel de los embalses y la escasez de lluvias llevó al Govern el 1 de febrero de 2024 a declarar la emergencia por sequía en los 202 municipios del sistema Ter-Llobregat, con una dotación de agua de 200 litros por persona y día.

La mejoría del estado de los embalses llevó a levantar el 7 de mayo la emergencia por sequía en estos 202 municipios y regresar a la fase de excepcionalidad, que supone menos restricciones, como que se vuelve a una dotación de 230 litros por habitante y día.

Por otro lado, el estado de los embalses de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), con una capacidad superior a los cinco hectómetros cúbicos, se sitúa en el 61,14% mientras que el año pasado estaba al 37,16%.