Un momento de la filmación de Perros callejeros

Una mesa redonda sobre el 'cine quinqui' catalán en el Auditori Barradas

Está previsto que esta actividad cultural se haga el próximo 28 de febrero en l'Hospitalet de Llobregat

El Auditori Barradas acogerá, el miércoles 28 de febrero, la mesa redonda Los quinquis y la representación de las periferias urbanas en el cine catalán: ¿denuncia, exotización o nostalgia? y la proyección de Perros callejeros. La película, rodada por José Antonio de la Loma, se rodó en parte en el barrio de Bellvitge.

La iniciativa, de carácter gratuito, está enmarcada en la línea de recuperación del patrimonio cinematográfico, puesta en marcha por la Academia del Cine Catalán en 2016. Cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de L'Hospitalet y el Distrito Cultural.

En esta ocasión, la Academia reivindica el cine quinqui como representación icónica de las periferias urbanas durante la Transición y la década de los ochenta, memoria visual de un mundo borrado del relato actual de las ciudades, pero que forma parte de la historia de Barcelona, ​​Hospitalet, Sant Adrià de Besòs, Badalona o Girona. 

La mesa redonda contará con la participación de la crítica de cine Nuria Vidal, el cineasta hospitalense Juan Cruz, el escritor Miqui Otero y la investigadora Alba Solà Garcia. El debate abordará las lógicas de opresión que se perpetuaban en el género, sus estigmas y contradicciones.

Nacido en 1976 en los nuevos polígonos de chabolismo vertical de los extrarradios, este cine de denuncia desafió su época hablando de drogas, sexo y delincuencia y llevando a la pantalla un conflicto social sin coartadas redentoras. En un contexto de diáspora rural, lucha vecinal y violencia estructural en los márgenes de las ciudades, el cine quinqui fue un género popular y breve que terminaría en 1985, después de una treintena de películas rodadas en la calle y con actores no profesionales, que confundían a menudo la ficción con su propia vida. Es el caso de personajes como El Torete o El Vaquilla, auténticos héroes populares con finales trágicos, tanto en pantalla como en la realidad.

4 décadas más tarde, la Academia del Cine Catalán analiza la representación cinematográfica del fenómeno, con una mirada específica a las localizaciones reales que sirvieron de escenario de estas películas, las reivindica y reflexiona en presente sobre cómo fue esta representación, qué efectos tuvo para estas ciudades y cuáles son todavía ahora los retos y deberes del cine catalán en relación con la estigmatización de determinados espacios y la perpetuación de viejos estereotipos quinquis adaptados a otras comunidades.

Un itinerario virtual con las localizaciones

Un itinerario virtual inédito por los escenarios más emblemáticos de esta cinematografía en Barcelona y el área metropolitana, comisariado por la crítica cinematográfica Núria Vidal, reivindicará su memoria y las periferias urbanas como espacios de rodaje y dinamización cultural.

Perros callejeros, de José Antonio de la Loma, fue rodada en el antiguo reformatorio de Wad-Ras, en el Poble Nou de Barcelona, ​​y en los barrios de la Mina y de Bellvitge, así como en Gavà y Castelldefels. Perros callejeros II utilizó las localizaciones de la cárcel Modelo, el parque de la Ciutadella o la discoteca Zafiro 3, y se filmó también en el barrio de Pomar de Badalona, ​​en L'Hospitalet, Rubí y Zaragoza. Con Yo, El Vaquilla, José Antonio de Loma iría a Torre Baró y el Campo de la Bota, Castelldefels, Gavá, Gerona, Lloret de Mar, Perpiñán y Vilanova y la Geltrú.

Nuria Vidal amplía la selección con dos títulos que anticipan personajes quinquis: Últimas tardes con Teresa, de Gonzalo Herralde, rodada en el barrio del Carmel y en el Turó de la Rovira, entre otros lugares, y Fanny Pelopaja, de Vicente Aranda, en parte rodada en el barrio chino y en Vilafranca del Penedès. En 2022, Daniel Monzón haría una relectura contemporánea del fenómeno en Las leyes de la frontera, adaptando la novela de Javier Cercas.