Un momento del musical

''Michael’s Legacy'', un brillante homenaje al famoso cantante pop

El Poliorama presenta un musical dedicado a homenajear la memoria de Michael Jackson en el 15 aniversario de su muerte

En el mundo del espectáculo existe una profesión antigua que es la de los “imitadores de estrellas”. En tiempos pasados se utilizaba este término para caracterizar lo que hoy conocemos con el nombre de transformistas, que pueden ser o no imitadores de artistas famosos. Pero ni todos aquellos lo son, ni todos los imitadores de estrellas son tampoco transformistas. Hoy hay muchos artistas que doblan a personajes prestigiosos y admirados del mundo del espectáculo y lo hacen con una maestría asombrosa al punto de que, de haberlo querido o necesitado los artistas originarios, hubieran podido suplantarles sin que el público lo advirtiera. Y quién sabe si esto no ha ocurrido en más de un caso.

Valga este proemio para informarles de la presentación en el teatro Poliorama de Barcelona de un extraordinario musical titulado “Michael’s Legacy” destinado, como cabe suponer a recordar y homenajear al que fue calificado con toda razón como el rey del pop a cargo de Jackson Dance Company. Fue estrenado con ocasión de décimo quinto aniversario de su fallecimiento y, según el Club de Fans de Michael Jackson en España, es “el mejor espectáculo musical en directo sobre El Rey del Pop en la actualidad”.

El elenco del musical está formado por seis bailarines y cantantes, cuatro músicos (dos guitarras, percusión y piano) y como gran figura el valenciano Ximo Jackson, también conocido como Ximo MJ, que no solo es un fan incondicional del ya desaparecido Rey del Pop desde una edad muy temprana, sino que demostrado ser un artista extraordinario que asume con toda plenitud los gestos, la mímica, el ritmo y la voz del gran ídolo norteamericano.

En su conjunto, el “Michael’s Legacy” es un show muy completo en el que la actuación de los artistas con voz y músicas en directo se complementa con un oportuno y bien articulado audiovisual y numerosos efectos luminotécnicos y escenográficos¡, así como un rico y variado vestuario. Todo ello configura un espectáculo digno y que hará las delicias de todos aquellos que sean unos acérrimos admiradores de Michael Jackson, pero capaz de entretener a cualquier tipo de público.