El Monestir de Pedralbes con un lazo negro

Muere a los 90 años Montserrat Casas, abadesa del Monestir de Pedralbes

Casas nació el 28 de junio de 1933 en Alella (Barcelona) e ingresó en el monasterio en 1955

La abadesa del Monestir de Pedralbes de Barcelona, Montserrat Casas, ha fallecido este jueves a los 90 años, ha publicado 'Catalunya Cristiana' y ha confirmado Europa Press.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha lamentado la muerte de la religiosa y ha transmitido su pésame a la familia y amigos, "especialmente a las hermanas del Monestir, a las que tanto quiso y protegió", en un mensaje en X recogido por Europa Press.

Casas nació el 28 de junio de 1933 en Alella (Barcelona) e ingresó en el monasterio en 1955 y era abadesa desde octubre de 2013. Fue una destacada figura eclesiástica y líder espiritual. Su vida se ha caracterizado por una profunda dedicación a la fe y un compromiso inquebrantable con la comunidad monástica que lidera.

Casas se adentró en el mundo monástico desde una edad temprana, dedicando su vida al servicio de Dios y la comunidad religiosa. Su formación y ascenso dentro de la orden fueron marcados por su diligencia, sabiduría y devoción. Pronto se destacó como una líder natural, capaz de guiar a sus hermanas monjas con sabiduría y compasión.

En el año 2013, Montserrat Casas fue elegida como abadesa del Monestir de Pedralbes, una posición de gran responsabilidad dentro de la comunidad religiosa. Como abadesa, ha desempeñado un papel crucial en la dirección espiritual y administrativa del monasterio, asegurando que se mantengan los valores y tradiciones que lo caracterizan.

Bajo su liderazgo, el Monestir de Pedralbes ha continuado siendo un centro de vida espiritual y un refugio para aquellas personas que buscan paz y orientación en un mundo cada vez más agitado. Casas ha trabajado incansablemente para preservar la rica historia y patrimonio del monasterio, al mismo tiempo que ha adaptado sus prácticas para responder a las necesidades cambiantes de la sociedad moderna.

Fuera de su papel como abadesa, Montserrat Casas es conocida por su humildad y su compromiso con el servicio a los demás. Su vida y obra sirven como inspiración para muchos, tanto dentro como fuera de la comunidad religiosa, demostrando el poder transformador de la fe y el servicio desinteresado.